
París.– El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció este viernes que convocará en las próximas semanas una reunión del Grupo de los Siete (G7) dedicada a analizar la situación energética internacional y las alternativas disponibles para enfrentar las actuales tensiones en el mercado petrolero.
Entre las opciones que serán examinadas figura una posible nueva utilización de las reservas estratégicas de petróleo de los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), como parte de las medidas que podrían adoptarse para contribuir a garantizar el suministro energético y reducir las presiones sobre los mercados.
Macron realizó el anuncio después de reunirse en el Palacio del Elíseo con los líderes de los principales partidos políticos franceses. El encuentro estuvo centrado en la situación internacional y en las consecuencias que los conflictos actuales están teniendo sobre la seguridad energética y el suministro de combustibles.
“En las próximas semanas tendremos un G7 dedicado a estos asuntos energéticos”, declaró el mandatario francés, quien explicó que los países participantes deberán evaluar distintas alternativas frente al escenario actual.
La propuesta se produce en un contexto de preocupación internacional por las alteraciones en los mercados energéticos vinculadas a la guerra en Irán y las dificultades que enfrenta el suministro de petróleo. Reuters informó que la reunión buscará reforzar la cooperación entre los integrantes del G7 y sus principales socios para garantizar el abastecimiento y analizar posibles respuestas coordinadas.
La AIE cuenta con un mecanismo de reservas de emergencia destinado precisamente a responder ante interrupciones importantes del suministro mundial. Los países miembros deben mantener reservas equivalentes, como mínimo, a 90 días de sus importaciones netas, aunque cada Estado determina cómo cumple esa obligación.
La posibilidad de recurrir nuevamente a esas reservas ya ha sido objeto de discusión entre los países del G7 y la AIE debido a las condiciones del mercado energético. La agencia ha señalado que sus miembros disponen de más de 1,200 millones de barriles de reservas públicas de emergencia, además de aproximadamente 600 millones de barriles en reservas industriales sujetas a obligaciones gubernamentales.
La reunión anunciada por Macron buscará evaluar las opciones disponibles y determinar qué medidas podrían ser coordinadas entre las principales economías industrializadas. Por el momento, el presidente francés no anunció una fecha específica para el encuentro ni confirmó que exista una decisión definitiva sobre la liberación de reservas.
El debate también refleja la preocupación de los gobiernos por el impacto que las variaciones en el precio y disponibilidad del petróleo pueden tener sobre los consumidores, las empresas y las economías nacionales.
Francia, al igual que otros países europeos, enfrenta presiones derivadas del aumento de los costos energéticos, por lo que el Gobierno busca coordinar respuestas con sus principales socios internacionales.
La reunión del G7 permitirá, según lo planteado por Macron, discutir mecanismos de cooperación que contribuyan a mantener la estabilidad del suministro energético y evitar nuevas tensiones entre los países que forman parte del grupo.
Cualquier decisión sobre una eventual liberación de reservas deberá ser evaluada por los países involucrados y coordinada con la AIE, tomando en cuenta las condiciones del mercado y la evolución de la situación internacional.
