sábado, septiembre 26

Luis Vergés advierte sobre el inicio cada vez más temprano de carreras delictivas

El especialista explicó que las conductas delictivas pueden estar relacionadas con factores personales y con el debilitamiento de elementos prosociales como la familia, la escuela y las instituciones

Durante una entrevista en el programa El Día, el especialista Luis Vergés abordó los distintos factores que pueden estar relacionados con el desarrollo de conductas delictivas y llamó la atención sobre el inicio cada vez más temprano de las llamadas carreras delictivas.

Vergés explicó que el comportamiento delictivo no responde necesariamente a un único factor, sino que puede estar relacionado con una combinación de circunstancias personales y sociales. En ese contexto, mencionó la existencia de riesgos individuales que pueden influir en la manera en que determinados niños y jóvenes enfrentan su entorno.

Entre los elementos señalados por el especialista se encuentran las condiciones de marginalidad en las que algunos menores pueden desarrollarse. Según explicó, estas circunstancias pueden coincidir con características personales como la impulsividad, creando un escenario de mayor vulnerabilidad frente a conductas que pueden terminar afectando la convivencia social.

Sin embargo, Vergés también hizo énfasis en aquellos elementos que pueden actuar en sentido contrario y favorecer una adecuada integración de los niños y jóvenes a la sociedad. En este grupo incluyó a la familia, la escuela y otros procesos institucionales, a los que identificó como factores prosociales.

La familia ocupa un papel importante dentro de estos factores, debido a que constituye uno de los principales espacios de socialización durante las primeras etapas de la vida. En ese entorno se desarrollan normas de convivencia, límites, responsabilidades y formas de relacionarse con otras personas.

La escuela también forma parte de ese proceso. Además de la formación académica, el entorno educativo permite que niños y adolescentes establezcan relaciones sociales, conozcan reglas de convivencia y desarrollen habilidades para interactuar dentro de diferentes espacios de la sociedad.

De acuerdo con el planteamiento expuesto por Vergés, cuando estos factores prosociales se debilitan, pueden aumentar las condiciones de vulnerabilidad de determinados menores. La ausencia o disminución de mecanismos de acompañamiento y socialización puede dificultar el desarrollo de herramientas que permitan enfrentar conflictos y situaciones adversas.

El especialista también llamó la atención sobre la edad en la que algunos jóvenes comienzan a involucrarse en conductas delictivas. Vergés advirtió que las carreras delictivas estarían comenzando cada vez más temprano, lo que representa un elemento de preocupación desde la perspectiva de la prevención.

El inicio temprano puede implicar una exposición prolongada a dinámicas de violencia, conflictos y otras conductas de riesgo. Por esa razón, la identificación de factores de vulnerabilidad durante las primeras etapas de la vida puede resultar relevante para desarrollar estrategias de prevención.

El análisis planteado durante la entrevista coloca la prevención como un asunto que va más allá de la respuesta de las autoridades frente al delito una vez que este se produce. También implica observar las condiciones en las que crecen los menores y fortalecer los espacios que favorecen su integración social.

En ese sentido, la familia, la escuela y las instituciones pueden desempeñar funciones complementarias en la formación de niños y adolescentes. La existencia de redes de apoyo, orientación y supervisión puede contribuir a que los jóvenes cuenten con mayores herramientas para enfrentar situaciones de riesgo.

Vergés diferenció así entre los llamados factores de riesgo y los factores prosociales. Los primeros pueden aumentar la vulnerabilidad frente a determinados comportamientos, mientras que los segundos están vinculados con procesos que favorecen la convivencia, la integración y el desarrollo de relaciones sociales.

Otro de los aspectos relevantes de su planteamiento es que las condiciones sociales no deben analizarse de manera aislada. Las circunstancias económicas, familiares, educativas y personales pueden interactuar de diferentes maneras y producir experiencias distintas entre niños y jóvenes.

La advertencia sobre el inicio temprano de carreras delictivas plantea además la necesidad de prestar atención a las primeras señales de comportamiento problemático y a los entornos en los que se desarrollan los menores. La prevención temprana puede permitir que las instituciones y las familias intervengan antes de que determinadas conductas se consoliden.

Durante la entrevista, Vergés puso el foco precisamente en esa combinación de factores y en la importancia de fortalecer los elementos que favorecen la convivencia social.

Su planteamiento abre nuevamente la discusión sobre las causas y condiciones asociadas a la delincuencia juvenil, así como sobre la necesidad de abordar el fenómeno desde diferentes ámbitos y no únicamente desde la perspectiva de la respuesta penal.

La advertencia del especialista se produce en un contexto en el que la participación de adolescentes y jóvenes en hechos delictivos constituye una preocupación recurrente para las autoridades, las familias y distintos sectores de la sociedad.

Más allá de las circunstancias particulares de cada caso, el análisis de los factores personales, familiares, educativos y sociales puede aportar elementos para comprender cómo determinados comportamientos comienzan a desarrollarse y qué mecanismos pueden contribuir a prevenir su evolución.

Vergés insistió en que el fortalecimiento de los factores prosociales constituye una parte importante de esa discusión, especialmente cuando se trata de niños y jóvenes que se encuentran en etapas fundamentales para su desarrollo personal y social.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *