
La denuncia ampliada ante la Comisión Europea cuestiona la manera en que el organismo rector del fútbol mundial gestiona las competiciones femeninas y toma decisiones sobre el calendario internacional
Un grupo que representa a muchas de las principales ligas de fútbol europeas elevó sus críticas contra la FIFA al acusarla de mantener una “conducta abusiva” en la gestión del calendario internacional de las competiciones femeninas.
Las ligas presentaron una queja ampliada ante la Comisión Europea, llevando nuevamente a las instituciones de la Unión Europea sus cuestionamientos sobre la forma en que la FIFA adopta decisiones que tienen impacto directo sobre las competiciones y los calendarios del fútbol profesional.
Esta nueva intervención tiene como antecedente una queja presentada en 2024, mediante la cual las ligas europeas cuestionaron el proceso de toma de decisiones de la FIFA. En aquella ocasión, la disputa estuvo relacionada con decisiones que han contribuido a la ampliación de formatos de importantes competiciones internacionales, entre ellas la Copa Mundial masculina y la Copa Mundial de Clubes.
El planteamiento de las ligas se centra en la preocupación por el creciente número de partidos y las consecuencias que las decisiones sobre el calendario internacional pueden tener para las competiciones nacionales. La planificación de las temporadas requiere coordinar los compromisos de clubes, selecciones y torneos internacionales, por lo que cualquier modificación puede generar efectos sobre la organización de las ligas.
La nueva queja pone especial atención en el fútbol femenino y en la manera en que se estructura su calendario internacional. Las ligas consideran que las decisiones adoptadas por la FIFA deben someterse a un proceso que tome en cuenta también los intereses y las necesidades de las competiciones nacionales europeas.
El conflicto se desarrolla en el marco de una discusión más amplia sobre el equilibrio entre los calendarios internacionales y las competiciones organizadas por las ligas. La expansión de determinados torneos ha incrementado la cantidad de encuentros que deben disputar los futbolistas y ha obligado a los distintos actores del fútbol a buscar espacios dentro de temporadas cada vez más ajustadas.
De acuerdo con la información disponible, la primera queja presentada en 2024 no parece haber registrado avances significativos dentro del sistema burocrático de la Unión Europea. La nueva intervención busca, por tanto, volver a colocar el tema ante las autoridades europeas y ampliar los cuestionamientos planteados por las ligas.
El caso refleja las crecientes tensiones entre los organismos que administran el fútbol internacional y las ligas nacionales, especialmente en torno a quién debe tener mayor influencia sobre la elaboración de los calendarios y sobre la cantidad de competiciones que forman parte de las temporadas profesionales.
La disputa también podría mantener abierto el debate sobre la organización futura del fútbol femenino y sobre la necesidad de encontrar un equilibrio entre el crecimiento de las competiciones internacionales y la estabilidad de los torneos nacionales.
