sábado, septiembre 26

Leer por placer se asocia con beneficios para la salud mental y el funcionamiento cognitivo

La lectura por placer podría desempeñar un papel importante en la salud mental, el bienestar y el funcionamiento cognitivo durante diferentes etapas de la vida, según un nuevo análisis publicado en la revista científica Psychological Medicine por investigadores vinculados, entre otras instituciones, con la Universidad de Cambridge.

El trabajo revisa diferentes estudios y evidencias sobre los posibles beneficios de dedicar tiempo a la lectura por gusto, destacando asociaciones con un mejor desempeño cognitivo, menor estrés, mayor empatía y mejores indicadores de bienestar. Los autores también señalan que las actividades cognitivamente estimulantes, incluida la lectura, se han relacionado con un menor riesgo de deterioro cognitivo y una progresión más lenta de algunos procesos asociados con el envejecimiento.

Uno de los aspectos destacados por los investigadores es la importancia de desarrollar el hábito desde edades tempranas. La revisión recoge los resultados de una investigación realizada con 10,243 jóvenes pertenecientes a una cohorte estadounidense, en la que se analizaron las relaciones entre la lectura por placer durante la infancia y diferentes indicadores de desarrollo durante la adolescencia.

Los participantes que habían iniciado tempranamente el hábito de leer por placer presentaron asociaciones con mejores resultados en diferentes pruebas cognitivas, incluyendo áreas relacionadas con el aprendizaje verbal, la memoria y otras capacidades cognitivas. También se observaron asociaciones con un mejor desempeño escolar.

El estudio también encontró que los jóvenes con mayores niveles de lectura por placer presentaban menos tiempo dedicado a dispositivos electrónicos y una mayor duración del sueño. Asimismo, se identificaron asociaciones con menores niveles de problemas de salud mental y de síntomas relacionados con la atención.

Los investigadores analizaron además información relacionada con la estructura cerebral. Los jóvenes que habían desarrollado tempranamente el hábito de lectura mostraron diferencias en determinadas regiones cerebrales vinculadas con el lenguaje, la cognición, la regulación emocional y otras funciones. Sin embargo, estos resultados describen asociaciones y no significan que la lectura, por sí sola, sea la causa directa de todos los beneficios observados.

En el caso de los adultos, la revisión señala que diferentes encuestas han relacionado la lectura con una reducción del estrés, un mayor bienestar y una mayor capacidad para comprender las perspectivas y emociones de otras personas. Los autores advierten, no obstante, que parte de esta evidencia proviene de datos obtenidos mediante encuestas y autoinformes, por lo que debe interpretarse teniendo en cuenta sus limitaciones.

La lectura también podría contribuir a fortalecer las relaciones sociales cuando se realiza de manera compartida. La revisión menciona estudios sobre clubes de lectura y experiencias de lectura grupal que han encontrado posibles beneficios relacionados con la conexión social, la comprensión de otras perspectivas y la reducción de sentimientos de soledad.

Otro elemento destacado es que la lectura por placer no tiene que limitarse exclusivamente a las novelas o los libros tradicionales. El análisis considera como formas válidas de lectura recreativa los libros impresos y digitales, revistas, cómics y novelas gráficas. Esto abre la posibilidad de que personas con diferentes intereses encuentren formatos que les permitan desarrollar el hábito.

Los investigadores consideran que fomentar la lectura desde la infancia puede ser una estrategia accesible para apoyar el desarrollo cognitivo y el bienestar. Las escuelas, bibliotecas, familias y comunidades pueden desempeñar un papel importante al facilitar que niños y jóvenes tengan acceso a materiales que despierten su interés.

La evidencia también cobra relevancia en un contexto en el que el tiempo dedicado a la lectura por placer ha disminuido en algunos grupos. Un análisis de datos de uso del tiempo en Estados Unidos entre 2003 y 2023 encontró una reducción marcada de la proporción de personas que leen diariamente por placer.

En conjunto, los trabajos revisados sugieren que leer por gusto puede estar relacionado con beneficios que van más allá del aprendizaje académico. La actividad puede estimular diferentes capacidades cognitivas, ofrecer una vía de entretenimiento y contribuir al bienestar emocional y social.

Los especialistas plantean que promover la lectura no necesariamente significa imponer un tipo específico de libro, sino facilitar que cada persona encuentre contenidos y formatos que despierten su interés. Desde una novela hasta un cómic o una novela gráfica, el objetivo es convertir la lectura en una actividad voluntaria y disfrutable.

Aunque todavía se requiere más investigación para determinar con precisión qué beneficios son causales y cuáles reflejan asociaciones con otros factores de la vida de las personas, la evidencia acumulada respalda el interés científico por la lectura como una actividad potencialmente beneficiosa durante distintas etapas de la vida.

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