domingo, octubre 4

La esperanza de vida mundial se recupera tras el impacto de la pandemia

La OMS señala que el indicador volvió a acercarse a los niveles previos al covid-19, aunque la esperanza de vida saludable avanza a un ritmo más lento

La pandemia de covid-19 provocó uno de los retrocesos más significativos de las últimas décadas en la esperanza de vida mundial. Entre 2019 y 2021, el indicador cayó alrededor de dos años como consecuencia del impacto de la crisis sanitaria.

De acuerdo con las estadísticas más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la esperanza de vida global pasó de 73.4 años en 2019 a 71.4 años en 2021. Este descenso reflejó el efecto de la pandemia sobre la mortalidad en distintas regiones del mundo.

Sin embargo, los datos recopilados hasta 2023 muestran una recuperación importante. La esperanza de vida mundial alcanzó los 73.3 años, quedando apenas una décima por debajo del nivel registrado antes de la pandemia.

La recuperación indica que el impacto más fuerte de la crisis sanitaria sobre este indicador global se ha ido revirtiendo. No obstante, la evolución no ha sido igual en todos los aspectos relacionados con la salud y la longevidad.

Uno de los indicadores que todavía presenta un rezago es la esperanza de vida saludable, que mide los años que una persona puede esperar vivir en condiciones de buena salud, sin las limitaciones asociadas a enfermedades o discapacidades.

Según las estadísticas de la OMS, este indicador se situó en 62.8 años en los datos más recientes, frente a los 63.2 años registrados en 2019. Esto significa que, aunque la esperanza de vida general se ha recuperado prácticamente hasta los niveles previos a la pandemia, los años vividos con buena salud todavía no han alcanzado ese mismo punto.

La diferencia pone de manifiesto que vivir más años no necesariamente significa vivirlos todos con buena salud. Factores como las enfermedades crónicas, las discapacidades, el acceso a servicios sanitarios y las condiciones sociales pueden influir en la calidad de esos años adicionales.

Los datos forman parte de las estadísticas de salud mundial de la OMS, que permiten observar cómo la pandemia modificó diferentes indicadores demográficos y sanitarios a escala global.

El retroceso registrado entre 2019 y 2021 estuvo asociado principalmente al aumento de las muertes provocado por la pandemia, mientras que la recuperación posterior coincide con la reducción del impacto directo del covid-19 y la normalización progresiva de los sistemas sanitarios.

Aun así, la diferencia que persiste en la esperanza de vida saludable plantea desafíos para los sistemas de salud, especialmente ante el envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades que pueden afectar la calidad de vida durante la vejez.

Los nuevos datos muestran, por tanto, una recuperación considerable de la longevidad mundial después de la crisis sanitaria, pero también evidencian que recuperar los años de vida perdidos y mejorar la calidad de esos años son procesos diferentes.

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