
El cantautor uruguayo defiende las letras del reguetón y presenta su disco Taracá en París
El cantautor uruguayo Jorge Drexler destacó el alcance internacional que ha adquirido la música en español y expresó su admiración por el artista puertorriqueño Bad Bunny, de quien afirmó que “ha llegado a lugares donde no llegó el Quijote”. Las declaraciones se produjeron durante una conversación con la agencia EFE, pocas horas antes de una presentación del músico en París, donde este viernes da a conocer su nuevo disco, Taracá.
Para Drexler, la proyección que ha alcanzado el idioma español en la industria musical constituye un fenómeno cultural que merece atención. El artista considera que el español atraviesa un momento de gran popularidad internacional y mencionó a Bad Bunny como uno de los intérpretes que han contribuido a ampliar la presencia de esta lengua entre públicos diversos.
La comparación con Don Quijote de la Mancha, la célebre obra de Miguel de Cervantes, pone de relieve la dimensión que Drexler atribuye a la capacidad de la música popular para cruzar fronteras y llegar a audiencias que no necesariamente tienen contacto con la literatura en español. Su comentario reconoce el alcance de un artista contemporáneo que ha logrado convertir sus canciones en un fenómeno internacional.
Más allá de esa valoración, el cantautor también defendió las letras de Bad Bunny, especialmente ante las críticas que recibe el reguetón por la presencia de referencias sexuales en sus canciones. Drexler afirmó que le gustan las letras del artista puertorriqueño y cuestionó que la hipersexualidad del género sea motivo de rechazo sin considerar el papel que la sexualidad ha tenido históricamente en la expresión humana.
En su análisis, el reguetón ha ampliado el campo semántico de la canción al incorporar palabras, expresiones y situaciones vinculadas con la intimidad. Según explicó, se trata de contenidos que anteriormente no solían aparecer de manera tan explícita en las letras musicales y que, en muchos casos, permanecían limitados al ámbito privado.
Drexler considera que esa incorporación constituye un logro literario, porque amplía los recursos expresivos de la música y modifica los temas que pueden abordarse dentro de una canción. Su postura invita a observar el género no solo desde la controversia que generan algunas de sus letras, sino también desde los cambios culturales y lingüísticos que pueden producirse cuando los artistas incorporan nuevas formas de expresión.
El músico también recordó que el arte no tiene únicamente la función de entretener o facilitar experiencias agradables. A su juicio, las manifestaciones artísticas pueden incomodar, cuestionar convenciones y provocar reacciones en el público. Desde esa perspectiva, las letras que generan debate también pueden formar parte de una conversación más amplia sobre los límites de la expresión artística y las transformaciones de la sociedad.
Las declaraciones reflejan la disposición de Drexler a explorar distintas formas musicales y a reconocer el valor expresivo de géneros que, en ocasiones, reciben críticas desde sectores más tradicionales. Su valoración de Bad Bunny no implica que ambos artistas compartan necesariamente el mismo estilo, sino que reconoce la capacidad de la música urbana para llevar el español a nuevos espacios y ampliar las posibilidades de la canción popular.
La visita a París coincide con la presentación de Taracá, un nuevo proyecto discográfico con el que Drexler continúa desarrollando su trayectoria internacional. El propio artista reconoció que la capital francesa siempre representa un reto, una expresión que deja ver las exigencias que supone presentarse ante públicos de diferentes contextos culturales.
Con una carrera marcada por la exploración musical y el trabajo con las palabras, Drexler mantiene su interés por las formas en que el lenguaje se transforma dentro de la música. Sus comentarios sobre Bad Bunny y el reguetón sitúan ese interés en el centro de un debate cultural más amplio: la manera en que los artistas contemporáneos utilizan el idioma, desafían convenciones y conectan con millones de personas a través de sus canciones.
