
El posible acuerdo con Constellation Energy busca garantizar parte del suministro eléctrico necesario para sus centros de datos ante el crecimiento de la inteligencia artificial
Google se encuentra cerca de cerrar un acuerdo con Constellation Energy Corp. para comprar energía nuclear por un valor superior a los 1,000 millones de dólares, según personas familiarizadas con las negociaciones citadas por Bloomberg.
El posible acuerdo se produce en un momento en que las grandes empresas tecnológicas están incrementando sus inversiones en infraestructura para responder al rápido crecimiento de la inteligencia artificial. El funcionamiento de los centros de datos que soportan estos servicios requiere grandes cantidades de electricidad, lo que ha llevado a las compañías a buscar fuentes de suministro más estables y de largo plazo.
De acuerdo con las fuentes citadas por Bloomberg, Google pagaría a Constellation más de 1,000 millones de dólares durante varios años. Las conversaciones todavía no son públicas y el anuncio del acuerdo podría producirse esta misma semana.
Constellation Energy es el mayor operador de centrales nucleares de Estados Unidos y se ha convertido en uno de los principales actores dentro del debate sobre cómo satisfacer el creciente consumo eléctrico asociado con la expansión de los centros de datos y las nuevas tecnologías de inteligencia artificial.
Sin embargo, todavía existen detalles importantes por definir. Las fuentes citadas en el reporte señalaron que aún no se ha determinado la cantidad exacta de energía que contemplaría el eventual contrato ni cuáles serían las instalaciones nucleares desde las que procedería el suministro.
Ni Google ni Constellation Energy quisieron comentar las negociaciones, por lo que los términos del posible acuerdo no han sido confirmados oficialmente por las empresas.
La operación, de concretarse, reflejaría la creciente importancia que las compañías tecnológicas están otorgando a la disponibilidad de energía para sostener sus operaciones. La expansión de los modelos de inteligencia artificial y de los servicios digitales ha elevado las necesidades de procesamiento y almacenamiento de datos, aumentando también la presión sobre la infraestructura eléctrica.
Para Google, garantizar contratos de suministro de largo plazo podría ayudar a reducir parte de la incertidumbre relacionada con el acceso a la electricidad que requieren sus centros de datos. Para los operadores de energía nuclear, por su parte, la creciente demanda de las empresas tecnológicas representa una nueva oportunidad para colocar su producción en contratos de largo plazo.
Por ahora, el acuerdo continúa en fase de negociación y tanto su valor definitivo como la cantidad de energía y las centrales involucradas podrían cambiar antes de que se produzca cualquier anuncio oficial.
