lunes, octubre 19

G7 acuerda impulsar medidas para fortalecer la agricultura ante las crisis internacionales

Los ministros buscan mejorar la resiliencia de los sistemas productivos, reducir la volatilidad y disminuir la dependencia de fertilizantes mediante la ciencia y la innovación tecnológica

Los ministros de Agricultura del Grupo de los Siete (G7) acordaron este lunes trabajar en un conjunto de medidas orientadas a fortalecer la capacidad de respuesta del sector agrícola ante las crisis internacionales. La iniciativa pretende avanzar hacia una gestión más anticipada de los riesgos, con el propósito de reducir la volatilidad y aumentar la resiliencia de los sistemas productivos.

El acuerdo fue abordado durante una primera reunión celebrada en París, donde la ministra francesa de Agricultura, Annie Genevard, actuó como anfitriona en el marco de la presidencia francesa del G7 durante este año.

Genevard explicó que el objetivo es dejar atrás un modelo concentrado principalmente en responder a las emergencias y avanzar hacia una planificación que permita preparar a los sistemas agrícolas para enfrentar distintas perturbaciones. Entre los factores que motivan esta búsqueda se encuentran las guerras en Oriente Medio y Ucrania, cuyos efectos pueden repercutir en las cadenas de suministro y en las condiciones de producción.

La propuesta contempla recurrir a la ciencia, las innovaciones tecnológicas y los avances en agronomía para mejorar la capacidad de adaptación de los agricultores. Entre las herramientas mencionadas se encuentra la inteligencia artificial, que puede formar parte de los esfuerzos para optimizar los procesos productivos y apoyar la toma de decisiones en el campo.

Otro de los puntos destacados es la mejora de la calidad de los suelos mediante técnicas agronómicas. El propósito es fortalecer las condiciones de producción y buscar alternativas que permitan a los agricultores reducir su dependencia de determinados insumos, especialmente de los fertilizantes.

La disponibilidad y el precio de estos productos constituyen una preocupación dentro del escenario descrito por los ministros. Según la información divulgada, el cierre del estrecho de Ormuz ha afectado su disponibilidad y contribuido al aumento de los precios, una situación que puede añadir presión sobre los costos de producción agrícola.

Los fertilizantes son insumos relevantes para numerosos sistemas de cultivo, por lo que las dificultades para obtenerlos pueden complicar la planificación de las cosechas y elevar los gastos de los productores. En ese contexto, reducir la dependencia de estos productos mediante prácticas agronómicas y una gestión más eficiente de los recursos figura entre las líneas de trabajo planteadas.

El enfoque acordado por los ministros busca que la agricultura esté mejor preparada para enfrentar interrupciones y cambios en el entorno internacional, en lugar de limitarse a reaccionar cuando las crisis ya afectan la producción. La aplicación de estas medidas dependerá del desarrollo de las iniciativas que se acuerden y de las soluciones que puedan adaptarse a las condiciones de cada sistema agrícola.

La reunión en París sitúa la resiliencia agrícola, la innovación y la seguridad de los suministros entre los temas centrales de la agenda del G7 en materia de agricultura, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y dificultades para el acceso a insumos esenciales.

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