
El aspirante presidencial del PLD reaccionó a los reportes sobre una embarcación clandestina interceptada con 59 personas y recordó que 217 dominicanos han sido interceptados y devueltos en lo que va de año, según los organismos correspondientes
El aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Javier García, manifestó su preocupación por el retorno de los viajes ilegales en yola hacia Puerto Rico, una práctica que, a su juicio, constituye una señal que debe llamar la atención de las autoridades y de la sociedad dominicana.
El dirigente político reaccionó luego de conocerse reportes sobre la intercepción de una embarcación clandestina en la que viajaban 59 personas. El caso vuelve a poner el foco sobre las travesías marítimas irregulares que realizan ciudadanos dominicanos con la intención de llegar a Puerto Rico, pese a los riesgos que implican este tipo de desplazamientos.
García también hizo referencia a las cifras de los organismos correspondientes, según las cuales 217 dominicanos han sido interceptados y devueltos al país en lo que va de año. Estos datos, citados por el aspirante presidencial, reflejan la persistencia de los intentos de salida irregular por vía marítima y la necesidad de prestar atención al fenómeno.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de la red social X, García lamentó que los viajes en yola vuelvan a cobrar presencia en la realidad dominicana. “Es muy lamentable el retorno de los viajes en yola. Durante mucho tiempo, este fenómeno parecía formar parte del pasado, pero hoy vuelve a aparecer como una dramática señal de desesperanza”, expresó.
Con estas declaraciones, el dirigente del PLD vinculó la reaparición de estas travesías con una situación social que, en su opinión, merece atención. Su planteamiento coloca nuevamente en discusión las razones que llevan a algunas personas a arriesgar sus vidas en el mar en busca de oportunidades fuera del país.
Los viajes ilegales en yola representan un riesgo para quienes participan en ellos, debido a las condiciones en que suelen realizarse las travesías y a la posibilidad de que las embarcaciones sean interceptadas o enfrenten dificultades en el mar. La intercepción de una embarcación y la devolución de sus ocupantes también evidencian las consecuencias legales y migratorias de intentar ingresar de manera irregular a otro territorio.
Hasta el momento, la información suministrada no incluye detalles sobre las circunstancias específicas de la intercepción de las 59 personas ni sobre las medidas anunciadas por las autoridades para responder al fenómeno. Las declaraciones de García se suman al debate público sobre la migración irregular y las condiciones que pueden impulsar a ciudadanos dominicanos a emprender estas peligrosas travesías.
