
Más de la mitad del país permanece bajo alerta máxima mientras aumentan las preocupaciones por la seguridad de la población
Francia continúa bajo los efectos de una intensa ola de calor que ha llevado a las autoridades a mantener en alerta meteorológica máxima a más de la mitad de las regiones del país.
Las temperaturas extremas han provocado importantes alteraciones en la vida cotidiana, incluyendo el cierre de cientos de escuelas como medida de prevención ante los riesgos asociados al calor.
Uno de los registros más elevados se produjo en la localidad de Pissos, en el departamento de Landes, donde los termómetros alcanzaron los 44.3 grados Celsius, estableciendo un récord histórico para la zona.
En medio de estas condiciones, las autoridades francesas informaron que al menos 40 personas han fallecido por ahogamiento en los últimos días, muchas de ellas mientras se bañaban en áreas sin vigilancia.
La ministra de Deportes y Juventud, Marina Ferrari, instó a la población a evitar zonas de baño no supervisadas y a adoptar medidas de precaución adicionales durante el episodio de calor extremo.
Las autoridades mantienen el monitoreo constante de la situación mientras continúan las recomendaciones para proteger a los grupos más vulnerables y reducir los riesgos asociados a las altas temperaturas.
