
La aerolínea española Swiftair fue condenada este lunes en Francia a pagar una multa de 225.000 euros, la máxima prevista por la legislación francesa, por homicidio involuntario relacionado con el accidente del vuelo Air Algérie AH5017, ocurrido en 2014.
El siniestro provocó la muerte de las 116 personas que viajaban a bordo de la aeronave, entre ellas 54 ciudadanos franceses y los seis integrantes españoles de la tripulación.
La decisión fue adoptada por un tribunal francés después de analizar las circunstancias relacionadas con el accidente y la responsabilidad atribuida a la compañía española.
Además de la multa, el tribunal ordenó a Swiftair pagar aproximadamente 300.000 euros a diferentes asociaciones que forman parte de la acusación civil.
El vuelo AH5017 era operado por Swiftair para la compañía argelina Air Algérie y cubría la ruta entre Uagadugú, Burkina Faso, y Argel, Argelia, cuando se produjo el accidente.
La aeronave se estrelló en territorio de Malí el 24 de julio de 2014, causando la muerte de todos sus ocupantes.
Entre las víctimas se encontraban numerosos ciudadanos franceses, por lo que el proceso judicial tuvo especial relevancia en Francia.
La condena por homicidio involuntario se relaciona con las responsabilidades establecidas por el tribunal en torno a las condiciones y circunstancias que rodearon el accidente.
La sanción económica impuesta a Swiftair alcanza el máximo contemplado por la legislación francesa para este tipo de infracción.
A la multa se suma la cantidad ordenada para las asociaciones que representan a la acusación civil, lo que eleva las consecuencias económicas derivadas del proceso judicial.
El caso se prolongó durante más de una década desde el accidente, mientras familiares de las víctimas y organizaciones involucradas buscaban establecer responsabilidades por la tragedia.
El accidente del AH5017 fue uno de los siniestros aéreos más graves registrados en África durante 2014 y generó investigaciones tanto en Francia como en otros países relacionados con las víctimas y la operación del vuelo.
La sentencia constituye una nueva etapa judicial en un caso que dejó 116 fallecidos y que durante años ha mantenido abiertas las preguntas sobre las circunstancias que llevaron al avión a estrellarse.
La decisión francesa establece así una sanción penal contra la compañía operadora y contempla además una compensación económica para organizaciones vinculadas a la acusación civil.
