
El pontífice pidió crear ambientes acogedores en escuelas y universidades para que los estudiantes puedan expresar sus inquietudes y encontrar sentido a la realidad
El papa León XIV pidió este jueves ayudar a los jóvenes a convertirse en protagonistas de una nueva forma de estar en el mundo, durante un encuentro en el Vaticano con los participantes del Congreso sobre Pastoral Escolar y Universitaria. En su mensaje, el pontífice destacó la importancia de que los centros educativos sean espacios donde los estudiantes se sientan acogidos, escuchados y acompañados durante su formación.
Al dirigirse a los participantes, León XIV señaló que muchos jóvenes recorren diariamente los pasillos de escuelas y universidades mientras experimentan una sensación de anonimato. Ante esta realidad, instó a promover ambientes educativos en los que cada estudiante pueda sentirse reconocido y encuentre oportunidades para expresar sus inquietudes.
“Muchos caminan por los pasillos de nuestras escuelas y universidades, tal vez sintiéndose anónimos”, expresó el papa, al plantear una reflexión sobre la experiencia de los jóvenes dentro de las instituciones educativas.
El pontífice insistió en que las universidades deben convertirse en espacios acogedores, capaces de favorecer el diálogo y la búsqueda de respuestas a las preguntas que surgen durante la formación académica y personal. A su juicio, las condiciones del entorno educativo pueden contribuir a que los estudiantes desarrollen una relación más profunda con el conocimiento y con la realidad que los rodea.
“En un ambiente acogedor, los estudiantes pueden expresar su profundo deseo de comprender, de dar sentido a la realidad”, afirmó León XIV.
Las palabras del papa estuvieron dirigidas a quienes participan en la pastoral escolar y universitaria, un ámbito relacionado con el acompañamiento espiritual y humano dentro de las comunidades educativas. Su llamado puso el acento en la necesidad de que las instituciones no se limiten a transmitir conocimientos, sino que también ofrezcan un entorno en el que los jóvenes puedan plantear preguntas, compartir sus inquietudes y desarrollar sus capacidades.
La intervención se centró en el valor de la acogida y el acompañamiento como elementos para que los estudiantes no se sientan invisibles en sus centros de formación. León XIV pidió, en ese sentido, contribuir a que las nuevas generaciones tengan una participación activa en la sociedad y puedan encontrar significado en sus experiencias y en el mundo que les rodea.
