sábado, septiembre 26

El cerebro de los recién nacidos responde más al llanto que al habla, según investigación

Bilbao, España.– Una investigación internacional en la que participa la Universidad de Deusto reveló que el cerebro de los recién nacidos presenta una respuesta más intensa ante el llanto de otros bebés que frente al habla humana, un hallazgo que aporta nuevas perspectivas sobre la forma en que comienza a desarrollarse la comunicación desde los primeros días de vida.

El estudio fue publicado en la revista científica Developmental Cognitive Neuroscience y contó con la participación de la investigadora de la Universidad de Deusto Irene de la Cruz Pavía, integrante de un equipo internacional especializado en neurociencia cognitiva del desarrollo.

El resultado resulta llamativo porque durante años se ha considerado que la voz humana podría tener un procesamiento privilegiado en el cerebro desde el nacimiento. Una de las razones de esta hipótesis es que los bebés están expuestos a la voz de sus madres durante el embarazo, especialmente a sus características de entonación.

Sin embargo, los resultados obtenidos en esta investigación apuntan a una respuesta diferente durante los primeros días de vida. Los recién nacidos estudiados mostraron una mayor activación cerebral cuando escucharon grabaciones de llantos de otros bebés que cuando fueron expuestos a frases habladas.

Para realizar el estudio, los investigadores analizaron las respuestas cerebrales de 25 recién nacidos franceses, con edades comprendidas entre uno y cuatro días de vida. También participaron 27 adultos italianos que no comprendían el francés. Ambos grupos fueron expuestos a grabaciones de frases en francés y a sonidos de llanto de recién nacidos.

Los resultados mostraron diferencias claras entre ambos grupos. Mientras los adultos presentaron una respuesta cerebral más intensa ante el habla, los recién nacidos reaccionaron con mayor fuerza al llanto de otros bebés.

La investigación partió de la hipótesis de que el habla podía tener una respuesta especialmente relevante desde el nacimiento debido a la familiaridad que los bebés adquieren con la voz durante la gestación. No obstante, el comportamiento observado en los recién nacidos sorprendió al equipo investigador.

El llanto como primera forma de comunicación

Uno de los aspectos centrales del trabajo es la consideración del llanto no solamente como una respuesta asociada al hambre, el dolor o el malestar, sino también como una señal comunicativa.

Desde el nacimiento, el bebé no cuenta con lenguaje verbal para expresar sus necesidades. El llanto constituye, por tanto, una de las primeras herramientas mediante las cuales puede comunicarse con las personas que lo rodean.

A partir de esta perspectiva, los investigadores buscan comprender mejor si existe una relación entre la manera en que el cerebro procesa el llanto y los mecanismos que posteriormente permiten desarrollar el lenguaje.

El estudio abre la posibilidad de que el llanto pueda desempeñar un papel más importante de lo que tradicionalmente se había considerado en las primeras etapas de la comunicación humana.

La investigadora Irene de la Cruz Pavía y el equipo internacional continúan explorando hasta qué punto el llanto y el lenguaje pueden compartir mecanismos de procesamiento cerebral y cómo estas respuestas evolucionan durante el desarrollo infantil.

Una respuesta diferente a la de los adultos

La comparación con los adultos permitió observar que la reacción ante ambos estímulos cambia con el desarrollo.

Los adultos que participaron en el estudio respondieron con mayor intensidad al habla, mientras que los recién nacidos mostraron una reacción más marcada frente al llanto infantil. Esto sugiere que la forma en que el cerebro prioriza determinadas señales comunicativas puede transformarse significativamente a medida que avanza el desarrollo.

El hallazgo también plantea nuevas preguntas sobre las primeras capacidades de procesamiento auditivo y comunicativo de los seres humanos.

Los investigadores consideran que comprender estas respuestas podría contribuir a conocer mejor cómo se establecen las bases neurológicas de la comunicación durante las primeras etapas de la vida.

Nuevas líneas de investigación

Los resultados no significan que los recién nacidos comprendan el lenguaje hablado de la misma manera que un adulto. Más bien, muestran que determinados sonidos relacionados con la comunicación pueden generar respuestas cerebrales particularmente intensas durante los primeros días después del nacimiento.

El equipo científico busca ahora profundizar en la relación existente entre el llanto y el desarrollo posterior del lenguaje, así como determinar qué mecanismos cerebrales intervienen en el procesamiento de estas señales.

La investigación aporta así una nueva perspectiva sobre los primeros momentos de la vida y sobre la manera en que el cerebro comienza a identificar y procesar señales provenientes de otros seres humanos.

El estudio de estas respuestas podría ayudar a comprender mejor los procesos que anteceden al desarrollo del lenguaje y la comunicación verbal.

Para la neurociencia del desarrollo, el hallazgo representa una evidencia más de la complejidad con la que el cerebro humano comienza a organizarse y responder a estímulos sociales desde los primeros días de vida.

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