
Sectores de la organización sostienen que existirían acciones desde el oficialismo, otros partidos y dentro del propio PLD para dificultar el proceso previsto para octubre
Algunos dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) sostienen que existe un supuesto plan escalonado destinado a obstaculizar la realización de la consulta interna que la organización tiene programada para octubre, un proceso mediante el cual busca medir el nivel de simpatía de sus aspirantes presidenciales.
Las afirmaciones fueron realizadas por dirigentes que solicitaron mantener sus identidades en reserva. Uno de ellos sostuvo que sectores del oficialismo, otros partidos de oposición y miembros del propio PLD estarían interesados en dificultar el desarrollo de la consulta.
Uno de los dirigentes consultados también hizo referencia a la Fuerza del Pueblo y a Leonel Fernández. Según su planteamiento, dentro de esa organización Fernández es promovido públicamente como aspirante presidencial y, a su juicio, existe un interés de sectores políticos en evitar que el PLD avance en su proceso interno. Estas afirmaciones corresponden a la interpretación de dirigentes consultados y no fueron acompañadas en la información publicada de pruebas que acrediten la existencia de un acuerdo entre esos sectores.
Otro dirigente afirmó que periodistas y otras personas consideradas influyentes habrían sido contactadas para intervenir en el proceso con el propósito de obstaculizarlo. Esta acusación tampoco fue acompañada de nombres o documentación pública que permita verificar de manera independiente las supuestas gestiones.
El PLD mantiene en marcha la organización de su Consulta sobre Aspirantes Presidenciales, prevista para el 18 de octubre. La Comisión Organizadora de la Consulta sobre Aspirantes Presidenciales, conocida como CONAP-2026, ha defendido públicamente la transparencia, neutralidad y apego a las normas internas del proceso.
La comisión ha aclarado, además, que la consulta no constituye la elección formal del candidato presidencial del PLD para las elecciones de 2028. Según la CONAP-2026, se trata de un ejercicio de medición de simpatía de carácter no vinculante, mientras que la selección formal de candidaturas deberá realizarse posteriormente dentro de los plazos establecidos por la legislación electoral.
El proceso ha estado acompañado de cuestionamientos internos relacionados con el padrón y la organización de la jornada. La comisión negó recientemente que haya excluido a más de 523,000 personas, luego de que se generaran cuestionamientos sobre afiliados que aparecen registrados en más de una organización política. El organismo explicó que esas personas tendrían mecanismos para validar su participación en la consulta.
Otro de los puntos que ha generado dificultades logísticas fue la solicitud realizada a la Junta Central Electoral (JCE) para obtener en calidad de préstamo 1,800 equipos tecnológicos destinados al proceso. La JCE negó esa solicitud argumentando que la realización de una actividad de esa naturaleza no se encuentra entre los actos permitidos por la legislación en la actual etapa del calendario electoral.
A pesar de estos inconvenientes y de las diferencias expresadas por dirigentes y aspirantes, la CONAP-2026 continúa con los preparativos. La comisión convocó para este lunes 28 de septiembre una asamblea con dirigentes nacionales para entregar documentos relacionados con el padrón, el instructivo general para el montaje de la consulta y el cronograma final.
En cuanto a los aspirantes, la consulta contará con Francisco Javier García, Luis de León, Manfred Mata, Gonzalo Castillo y Francisco Domínguez Brito. Abel Martínez, quien también ha manifestado sus aspiraciones presidenciales dentro del PLD, ha decidido no participar en esta consulta y ha planteado que competirá posteriormente por la candidatura presidencial.
Los señalamientos sobre un supuesto intento de boicot se producen, por tanto, en medio de un proceso interno que combina preparativos logísticos, diferencias entre dirigentes y debates sobre la forma en que el PLD medirá el nivel de simpatía de sus aspirantes de cara al proceso presidencial de 2028.
Mientras algunos dirigentes mantienen sus cuestionamientos y hablan de acciones destinadas a dificultar la consulta, la comisión organizadora sostiene que el proceso debe desarrollarse bajo criterios de neutralidad, transparencia y respeto a las normas internas del partido.
