
La justicia estadounidense concluyó que incurrió en negligencia penal al permitir que su hijo tuviera acceso al arma utilizada en el ataque
Un juez de Estados Unidos condenó a 15 años de prisión a Colin Gray, padre del adolescente responsable del tiroteo ocurrido en una escuela del estado de Georgia en 2024, en el que murieron cuatro personas y otras nueve resultaron heridas.
La sentencia se fundamenta en un cargo de negligencia penal, al determinar que Gray no actuó ante las señales de alerta que presentaba su hijo, no buscó asistencia para él y le permitió tener acceso al arma de fuego con la que se perpetró el ataque.
Durante el proceso judicial, la Fiscalía sostuvo que el padre conocía el comportamiento preocupante del menor y que pudo haber tomado medidas para evitar la tragedia, pero no lo hizo.
El caso marca un precedente en Estados Unidos al reforzar la responsabilidad legal que pueden enfrentar los padres cuando, por acción u omisión, facilitan el acceso de menores a armas de fuego utilizadas en hechos de violencia.
El tiroteo escolar, registrado en 2024, conmocionó al país y reavivó el debate sobre el control de armas, la salud mental y el papel de las familias en la prevención de este tipo de tragedias.
