
El fuel oil y el carbón registraron importantes alzas durante marzo, aunque el costo de compra de energía para las distribuidoras no se incrementó
Los principales combustibles utilizados para la generación de electricidad en República Dominicana experimentaron aumentos significativos durante marzo de 2026, en medio de un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y variaciones en los mercados energéticos.
De acuerdo con datos contenidos en el informe de desempeño de las empresas eléctricas estatales elaborado por el Ministerio de Energía y Minas, el fuel oil número 6 registró el mayor incremento al encarecerse un 52.3 % en comparación con febrero. Su precio pasó de 55.6 dólares por barril a 84.7 dólares, reflejando un aumento absoluto de 29.1 dólares por barril.
El carbón mineral también mostró una tendencia alcista. Durante el mismo período, la tonelada pasó de 85.6 dólares a 94.3 dólares, lo que representa un incremento de 10.2 %. Además de subir de precio, ambas fuentes energéticas aumentaron su participación dentro de la matriz de generación eléctrica nacional.
En contraste, el gas natural registró una disminución de precio de 21.4 %, al pasar de 4.2 dólares a 3.3 dólares por millón de BTU. Sin embargo, pese a esa reducción, su participación en la generación de electricidad también descendió, pasando de 39.1 % en febrero a 33.7 % en marzo.
A pesar del encarecimiento de algunos combustibles clave, el informe destaca que el precio promedio pagado por las empresas distribuidoras de electricidad (Edeeste, Edenorte y Edesur) por la compra de energía no aumentó durante ese período. De hecho, el costo promedio bajó de 16.84 centavos de dólar por kilovatio-hora en febrero a 15.97 centavos en marzo.
El reporte también señala que las distribuidoras estatales lograron una ligera reducción en sus pérdidas durante marzo, acumulando dos meses consecutivos de mejora en ese indicador, aunque todavía enfrentan desafíos importantes para reducir los niveles de energía no facturada.
Las cifras reflejan cómo las fluctuaciones internacionales de los combustibles continúan impactando el sector energético dominicano, mientras las autoridades y empresas buscan mantener la estabilidad del sistema eléctrico y evitar que estos incrementos se traduzcan en mayores costos para los consumidores.
