
América Latina y el Caribe crecerían 2,2 % en promedio, aunque el organismo advierte que existen importantes diferencias entre las economías de la región
América Latina y el Caribe crecerán en torno a un 2,2 % durante 2026, según las proyecciones contenidas en el informe “Panorama económico de América Latina y el Caribe”, publicado este martes por el Banco Mundial.
El organismo señala que este crecimiento refleja cierta capacidad de resistencia de la región frente a las actuales turbulencias de la economía global. Sin embargo, advierte que el promedio regional oculta diferencias importantes entre los países y que el ritmo de expansión continúa siendo insuficiente para responder a las necesidades de desarrollo de buena parte de la población.
Las mayores economías latinoamericanas presentan un desempeño más moderado. Brasil tiene una previsión de crecimiento de 2,1 % para este año, mientras que México crecería alrededor de un 1,4 %, de acuerdo con las estimaciones incluidas en el informe.
En contraste, varias economías de menor tamaño muestran perspectivas de expansión más aceleradas. Entre ellas se encuentra República Dominicana, para la que el Banco Mundial proyecta un crecimiento del producto interno bruto de 4,7 % durante 2026.
La República Dominicana comparte esa previsión con Paraguay, que también tendría un crecimiento de 4,7 %. El Salvador aparece con una estimación de 4,5 %, mientras que Panamá alcanzaría un 4,2 %, situándose entre las economías con mayor expansión prevista dentro de la región.
El informe destaca que las trayectorias económicas de estos cuatro países están relacionadas, según el Banco Mundial, con decisiones de política que han tenido continuidad en el tiempo. El organismo utiliza este elemento para explicar parte de las diferencias observadas entre las economías latinoamericanas.
El comportamiento de Argentina también aparece entre los elementos destacados del panorama regional. Para ese país, el Banco Mundial estima un crecimiento de 2,1 % en 2026, una cifra que representa menos de la mitad del crecimiento de 4,5 % registrado durante 2025.
Las proyecciones muestran así un escenario regional heterogéneo, en el que la evolución de cada economía está condicionada por sus propias condiciones internas y por el entorno internacional. Mientras algunos países mantienen tasas de expansión relativamente elevadas, las economías de mayor tamaño enfrentan un ritmo más moderado.
Para República Dominicana, la previsión de 4,7 % coloca al país entre las economías latinoamericanas con mayor crecimiento estimado para 2026. El dato forma parte de un panorama regional en el que el Banco Mundial identifica estabilidad en el crecimiento promedio, pero también diferencias significativas en la capacidad de cada país para expandirse.
El organismo advierte, no obstante, que mantener un crecimiento sostenido continúa siendo un desafío para América Latina y el Caribe, especialmente en un contexto internacional marcado por incertidumbres y cambios que pueden afectar el comercio, la inversión y las condiciones financieras.
El escenario planteado por el Banco Mundial apunta, por tanto, a una región que mantiene capacidad de crecimiento, pero con resultados muy distintos entre sus economías. Las cifras proyectadas para 2026 muestran que, mientras algunos países avanzan a ritmos superiores al promedio regional, otros enfrentan mayores dificultades para acelerar su actividad económica.
