
La interrupción de la Línea 2 dejó pasajeros afectados durante la noche y generó cuestionamientos tras el retiro de un reportero que documentaba la situación desde una estación
Lo ocurrido la noche de este martes durante la interrupción parcial del servicio de la Línea 2 del Metro de Santo Domingo deja una discusión que trasciende la avería eléctrica que afectó durante casi dos horas a cientos de pasajeros en distintos puntos del sistema.
La situación se produjo en medio de una jornada complicada por las lluvias que se registraban en el Distrito Nacional. Una falla ocurrida a las 6:47 de la tarde en la subestación García Saleta provocó una pérdida de energía en la catenaria y llevó a la suspensión temporal del servicio entre las estaciones Pedro Bonó y Ramón Cáceres.
Mientras los usuarios permanecían afectados por la interrupción y buscaban alternativas para continuar sus recorridos, un reportero de De Último Minuto, conocido como Guasapo TV, se encontraba en una de las estaciones documentando lo que estaba sucediendo. De acuerdo con el relato difundido, miembros del Cuerpo Especializado para la Seguridad del Metro (CESMET) le solicitaron abandonar el lugar.
El episodio plantea una discusión sobre el alcance de las restricciones existentes dentro de las instalaciones del Metro y la forma en que estas deben aplicarse cuando una persona se encuentra realizando una cobertura periodística de un acontecimiento que afecta directamente a una parte importante de la población.
La situación adquiere mayor relevancia porque no se trataba de una grabación relacionada con entretenimiento o de una actividad personal. El reportero se encontraba documentando las consecuencias de una interrupción del servicio que había provocado que pasajeros fueran evacuados, permanecieran esperando en las estaciones y, en algunos casos, quedaran expuestos a las lluvias mientras buscaban alternativas para regresar a sus hogares.
La normativa del sistema de transporte, sin embargo, contempla restricciones para este tipo de actividades. El Manual de Usuarios de los Servicios del Metro y Teleférico de Santo Domingo establece que la realización, toma o grabación de imágenes y sonido de las instalaciones con fines no personales requiere autorización escrita de la entidad transportadora. Esta disposición ya había generado debate público en 2024, cuando el creador de contenido Luisito Comunica fue abordado por personal del CESMET mientras grababa dentro del Metro.
La existencia de esa regulación responde a consideraciones vinculadas con la seguridad del sistema. El Metro es una infraestructura de transporte masivo que cuenta con áreas operativas y técnicas donde el acceso, la captación de imágenes y la circulación de personas pueden estar sujetos a determinadas condiciones.
No obstante, el caso ocurrido durante la avería vuelve a colocar sobre la mesa una pregunta relacionada con la cobertura de hechos de interés público: cómo deben conciliarse las normas internas de seguridad de una institución con el trabajo de periodistas que buscan informar sobre una situación que está ocurriendo dentro de sus instalaciones.
La discusión no necesariamente implica desconocer las reglas del Metro. La propia existencia de procedimientos para autorizar grabaciones permite diferenciar entre una cobertura periodística previamente coordinada y una persona que simplemente decide realizar contenido dentro de las instalaciones sin autorización. El punto de debate está en determinar cómo se aplica esa regulación cuando ocurre una emergencia o una interrupción inesperada que afecta a numerosos usuarios.
Durante la noche del martes, la interrupción del servicio tuvo un impacto considerable. La Empresa Metropolitana de Transporte informó inicialmente que el tramo comprendido entre Pedro Bonó y Ramón Cáceres permanecería fuera de operación mientras los equipos técnicos realizaban las verificaciones correspondientes. La Línea 2 continuó funcionando mediante dos tramos parciales: desde Pablo Adón hasta Pedro Bonó y desde Ramón Cáceres hasta Concepción Bona.
La situación también se complicó por las condiciones meteorológicas. Usuarios que habían sido evacuados de las estaciones tuvieron que permanecer en las inmediaciones mientras buscaban alternativas para trasladarse, en momentos en que se registraban lluvias en distintos sectores del Gran Santo Domingo. Algunos pasajeros recurrieron a taxis, vehículos de plataformas digitales y otros medios de transporte, generando gastos adicionales.
Finalmente, el servicio completo de la Línea 2 fue restablecido a las 8:38 de la noche, después de que los equipos técnicos solucionaran la falla registrada en la subestación. La empresa dispuso además que el servicio del Metro fuera gratuito durante el resto de la jornada como medida ante los inconvenientes ocasionados a los usuarios.
Más allá de la solución de la avería, el incidente deja abierta una discusión que involucra a las autoridades del transporte, los organismos de seguridad y los medios de comunicación. Por un lado, las instituciones responsables del Metro tienen la obligación de preservar la seguridad de una infraestructura utilizada diariamente por miles de personas. Por otro, los periodistas tienen como función documentar acontecimientos relevantes y ofrecer información a la ciudadanía.
La cuestión central será establecer mecanismos claros que permitan manejar situaciones de emergencia o de interés público sin poner en riesgo la seguridad de las instalaciones ni impedir innecesariamente la labor informativa. La existencia de protocolos previamente conocidos y procedimientos ágiles de autorización podría contribuir a reducir este tipo de situaciones.
El episodio ocurrido durante la interrupción de la Línea 2 vuelve así a poner sobre la mesa la necesidad de definir con claridad dónde termina una restricción legítima por razones de seguridad y dónde comienzan las condiciones necesarias para garantizar una cobertura periodística de hechos que afectan directamente a la ciudadanía.
Mientras el servicio del Metro volvió a la normalidad, la discusión sobre la cobertura de estos acontecimientos dentro de sus instalaciones permanece abierta.
