
La ofensiva con misiles y drones alcanzó Kiev y otras regiones, dejando varias víctimas en zonas residenciales
Al menos 15 personas murieron y decenas resultaron heridas este miércoles durante una nueva ofensiva rusa con misiles y drones contra Kiev y otras regiones de Ucrania, según los primeros reportes sobre el ataque.
Una de las zonas más afectadas fue Priluki, en la región de Cherníguiv, donde nueve personas perdieron la vida después de que un edificio residencial fuera destruido. Entre las víctimas se encuentran tres menores de edad.
Los ataques también dejaron personas fallecidas en otras localidades, entre ellas Kremenchuk, Oleksandria y Kiev, ampliando el impacto de la ofensiva sobre diferentes puntos del territorio ucraniano.
La nueva oleada de ataques se produjo mediante el lanzamiento combinado de misiles y drones, una modalidad utilizada de manera recurrente durante el conflicto y que puede alcanzar simultáneamente distintos objetivos y regiones.
En Priluki, los daños provocados en el edificio residencial generaron una respuesta de los equipos de emergencia, que trabajan en la zona afectada en busca de posibles sobrevivientes y mientras se evalúa la magnitud de los daños materiales.
La presencia de menores entre las víctimas vuelve a poner de relieve el impacto de los ataques sobre zonas residenciales y población civil. Las autoridades ucranianas continúan recopilando información sobre el número total de afectados.
El ataque ocurre en un contexto de continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania, que ha mantenido a distintas ciudades y regiones ucranianas bajo riesgo de nuevos bombardeos.
Las autoridades todavía pueden actualizar el balance de víctimas a medida que avanzan las labores de rescate y se obtiene información adicional sobre los daños ocasionados por la ofensiva.
