
El cerrador cubano consiguió la histórica cifra en la victoria de los Medias Rojas de Boston sobre los Orioles de Baltimore, convirtiéndose en apenas el noveno lanzador en alcanzar los 400 rescates de por vida
Para Aroldis Chapman, la presente temporada continúa marcada por importantes hitos en su carrera profesional. El cerrador de los Medias Rojas de Boston sumó este domingo una de las cifras más significativas de su trayectoria al alcanzar los 400 salvamentos de por vida en las Grandes Ligas.
Chapman consiguió la histórica marca durante la victoria 3-1 de Boston sobre los Orioles de Baltimore, resultado que además permitió a los Medias Rojas completar una barrida de cuatro partidos frente a su rival.
El lanzador cubano llegó al noveno episodio con la misión de preservar la ventaja de su equipo y respondió como lo ha hecho durante buena parte de su carrera: utilizando su potente recta para dominar a los bateadores en los momentos de mayor presión.
Con un out en la entrada, Chapman permitió un sencillo de Pete Alonso, situación que puso momentáneamente presión sobre el conjunto de Boston. Sin embargo, el relevista logró controlar la situación y se encaminó hacia el histórico salvamento.
El momento definitivo llegó frente a Christian Encarnación-Strand. Chapman consiguió el ponche que aseguró el triunfo de los Medias Rojas y, de paso, convirtió oficialmente el rescate en el número 400 de su carrera.
La forma en que llegó la marca también tuvo un significado especial. Chapman cerró el encuentro con una recta que alcanzó las 101 millas por hora, una muestra de la velocidad que durante años ha caracterizado al denominado “Misil Cubano”.
Con los 400 salvamentos, Chapman pasó a formar parte de un grupo reducido de lanzadores que han alcanzado esa cantidad en la historia de las Grandes Ligas. El cubano se convirtió en el noveno pitcher en conseguirlo.
La cifra adquiere todavía mayor relevancia si se toma en cuenta el camino que tuvo que recorrer el lanzador durante las últimas temporadas. Entre 2022 y 2024, Chapman atravesó períodos complicados relacionados con su comando, lo que provocó que tuviera un papel más frecuente como preparador que como cerrador.
Durante ese período, la posibilidad de alcanzar los 400 salvamentos parecía alejarse. Su función dentro de los equipos cambió y dejó de ocupar de manera constante el papel de encargado de cerrar los partidos.
Sin embargo, Chapman logró recuperar su protagonismo como cerrador y volver a colocarse en posición de alcanzar una de las metas estadísticas más importantes para un relevista.
El regreso a ese rol le permitió continuar acumulando salvamentos y acercarse progresivamente a una cifra que durante algunos años parecía difícil de conseguir.
Ahora, con 400 rescates en su historial, el lanzador cubano suma otro capítulo destacado a una carrera caracterizada por su velocidad, su capacidad para ponchar bateadores y su presencia en situaciones de alta presión.
El logro también se produjo en un momento importante para los Medias Rojas, que consiguieron completar una barrida de cuatro juegos contra los Orioles con el triunfo del domingo.
Para Chapman, el salvamento representó mucho más que el cierre de una victoria. Significó alcanzar una marca que parecía distante durante algunos momentos de su carrera reciente y consolidarse entre los principales relevistas de la historia de las Grandes Ligas en una estadística tradicionalmente asociada con los cerradores.
A sus 400 salvamentos, Chapman añadió además una imagen que resume buena parte de su trayectoria: un ponche en el noveno episodio y una recta de 101 millas por hora para sellar una noche histórica.
