
La actriz estrena este viernes el thriller psicológico basado en la novela de Colleen Hoover y asegura que, por ahora, no contempla dar el salto a la dirección
Anne Hathaway atraviesa un año especialmente intenso en su carrera cinematográfica. La actriz estadounidense ha encadenado varios proyectos de gran exposición durante 2026 y llega al cierre de esta etapa con el estreno de “Verity: La sombra de un engaño”, un thriller psicológico que llegará a los cines este viernes 2 de octubre.
La película, dirigida por Michael Showalter y basada en la novela de Colleen Hoover, cuenta con Hathaway en el papel de Verity Crawford, una autora superventas cuya vida y obra se convierten en el centro de una historia cargada de secretos. Dakota Johnson interpreta a Lowen Ashleigh, una escritora contratada para completar una serie literaria después de que Verity queda incapacitada tras un accidente, mientras que Josh Hartnett interpreta a Jeremy Crawford.
Para Hathaway, este estreno representa el cierre de una racha particularmente prolífica. Durante el año también participó en “El diablo viste de Prada 2”, donde retomó el personaje de Andy Sachs casi dos décadas después de la película original. La secuela reunió nuevamente a Hathaway con Meryl Streep, Emily Blunt y Stanley Tucci y llegó a los cines en mayo antes de pasar posteriormente a las plataformas digitales.
A ese proyecto se suma su participación en “La Odisea”, la ambiciosa producción de Christopher Nolan que forma parte de una temporada cinematográfica en la que la actriz ha mantenido una presencia constante en las salas.
En medio de esta sucesión de estrenos, Hathaway asegura que atraviesa un momento personal y profesional “maravilloso”. Sin embargo, pese a que ahora interpreta precisamente a una escritora reconocida, la actriz explicó en una entrevista con EFE que el papel no ha despertado en ella, al menos por el momento, el deseo de comenzar a escribir sus propias historias o ponerse detrás de una cámara como directora.
La intérprete tampoco descarta completamente esa posibilidad. Su postura es que la dirección podría ser una experiencia que explore en algún momento del futuro, aunque actualmente su prioridad continúa estando frente a las cámaras y en los distintos proyectos cinematográficos que tiene por delante.
“Verity” supone además un cambio de registro dentro de su variada filmografía. La historia se adentra en el suspenso psicológico y sigue a Lowen mientras se instala en la residencia de los Crawford para trabajar en la obra de Verity. Allí comienza a descubrir elementos inquietantes relacionados con la autora y con la familia, lo que transforma progresivamente su trabajo en una experiencia mucho más perturbadora.
El estreno llega después de un año en el que Hathaway ha vuelto a estar vinculada tanto a grandes producciones comerciales como a proyectos de diferentes géneros. Su regreso como Andy Sachs en “El diablo viste de Prada 2” reavivó además el interés por uno de los personajes más reconocidos de su carrera.
Con “Verity”, la actriz pone punto final a una de las etapas cinematográficas más ocupadas de su trayectoria reciente, mientras continúa explorando nuevos personajes y dejando abierta la posibilidad de ampliar algún día su participación en el cine hacia otras áreas creativas, incluida la dirección.
