domingo, septiembre 27

Alzheimer: la pérdida de memoria no es una consecuencia normal del envejecimiento

Especialistas llaman a identificar señales de alerta y controlar factores de riesgo antes de que aparezcan síntomas avanzados de la enfermedad

El envejecimiento no debe asociarse automáticamente con la pérdida de memoria o el deterioro de las capacidades cognitivas. Aunque la edad constituye el principal factor de riesgo para desarrollar Alzheimer, los especialistas advierten que los cambios importantes en la memoria, la conducta o la capacidad para realizar actividades cotidianas deben ser evaluados médicamente.

La psiquiatra geriátrica Nathalie Gómez explicó que el Alzheimer es uno de los tipos de trastorno neurocognitivo y enfatizó que “pérdida de memoria no es sinónimo de demencia”. De acuerdo con la especialista, los primeros signos tampoco necesariamente comienzan con olvidos, ya que algunos pacientes pueden presentar cambios de conducta, ansiedad o síntomas depresivos antes de desarrollar dificultades cognitivas más evidentes.

Entre las señales que pueden llamar la atención se encuentran repetir constantemente una misma pregunta, perderse en lugares conocidos, tener accidentes frecuentes al conducir o comenzar a presentar dificultades para organizar las finanzas, manejar una agenda o recordar compromisos que anteriormente podía cumplir sin problemas.

Los especialistas también resaltan que no todos los problemas de memoria corresponden al Alzheimer. Algunas condiciones, como la depresión, la ansiedad o determinados trastornos no tratados, pueden afectar temporalmente el desempeño cognitivo. Por ello, se recomienda una evaluación clínica completa antes de establecer un diagnóstico.

La prevención comienza antes del diagnóstico

Aunque la edad no puede modificarse, existen factores de riesgo sobre los que sí es posible intervenir. Entre ellos se encuentran la hipertensión, la diabetes, la obesidad, el sedentarismo, el consumo excesivo de alcohol y tabaco, el aislamiento social, los problemas de visión y audición, además de la depresión y la ansiedad.

Gómez también destacó la importancia de mantener un sueño adecuado y controlar las enfermedades cardiovasculares. Según explicó, condiciones como la diabetes y la hipertensión pueden contribuir a procesos inflamatorios y vasculares que afectan el funcionamiento cerebral.

La especialista señaló además que mantener vínculos sociales y participar en actividades significativas puede contribuir a preservar las capacidades que todavía conserva la persona. La identificación temprana permite intervenir sobre factores de riesgo, organizar los cuidados y valorar las alternativas de tratamiento disponibles.

En República Dominicana se estima que más de 100,000 personas viven con Alzheimer, mientras que a nivel mundial se diagnostican alrededor de 10 millones de nuevos casos cada año, según las cifras citadas por Diario Libre de la Organización Mundial de la Salud.

Además del paciente, la enfermedad impacta directamente a sus familiares y cuidadores. La Asociación Dominicana de Alzheimer y Similares ha llamado a fortalecer la capacitación y el apoyo para quienes asumen estas labores, debido a la carga física y emocional que puede representar el cuidado de una persona con deterioro neurocognitivo.

Como parte de las actividades de concienciación, la Asociación Dominicana de Alzheimer realizará una caminata el domingo 20 de septiembre, a las 3:00 de la tarde, en el Parque Iberoamérica, con el objetivo de visibilizar la enfermedad y promover una mayor comprensión sobre sus efectos en pacientes y familias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *