
El mandatario nicaragüense afirmó que su Gobierno no permitirá elecciones que puedan amenazar el control del oficialismo
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, declaró que su régimen no permitirá procesos electorales que representen un riesgo para la permanencia del oficialismo en el poder, cerrando la posibilidad de una alternancia democrática en el país.
Las declaraciones fueron emitidas este domingo y reflejan la postura del Gobierno nicaragüense frente a la celebración de futuros comicios y la participación de sectores opositores.
Organizaciones críticas del Ejecutivo han señalado que estas afirmaciones profundizan las preocupaciones sobre el estado de la democracia, la competencia política y las garantías electorales en Nicaragua.
Ortega, quien permanece en el poder desde 2007 con un breve período previo en la década de 1980, ha sido señalado por organismos internacionales y grupos opositores de concentrar el control institucional del país.
El pronunciamiento ocurre en medio de un escenario político marcado por tensiones entre el Gobierno y sectores que exigen mayores espacios de participación y libertades civiles.
Por Diana Abril Martínez Z.
