
La liga plantea un límite de US$258.2 millones y un piso de US$180.2 millones, mientras el sindicato de jugadores mantiene su rechazo a cualquier sistema de techo salarial
Las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) propusieron retrasar hasta la temporada de 2028 la entrada en vigor de un sistema de tope salarial y piso de gasto para los equipos, al considerar que las franquicias necesitan más tiempo para ajustar sus compromisos económicos antes de someterse a las nuevas condiciones.
La propuesta fue presentada el martes 3 de noviembre a la Asociación de Jugadores de MLB (MLBPA), un día después de que comenzaran las negociaciones con los agentes libres para la temporada baja 2026-2027. La liga explicó que algunos equipos ya tienen compromisos contractuales que colocarían sus nóminas cerca o por encima del límite propuesto para 2027, mientras que otras franquicias tendrían que incrementar considerablemente sus gastos para alcanzar el mínimo establecido.
El plan contempla un tope salarial de US$258.2 millones y un piso de US$180.2 millones para 2028. Ambas cantidades se calcularían utilizando las nóminas sujetas al Impuesto al Balance Competitivo, conocido como impuesto de lujo, que toma en cuenta el valor promedio anual de los contratos y determinados costos asociados a los jugadores.
La propuesta también establece una flexibilidad inicial para los equipos: durante 2028 podrían gastar hasta un 90 % del piso salarial, equivalente a US$162.18 millones, siempre que alcancen el gasto mínimo completo establecido dentro de un período de tres años.
Según MLB, el aplazamiento permitiría a las organizaciones disponer de una temporada baja completa para adaptar sus plantillas y compromisos financieros al nuevo modelo, evitando alteraciones inmediatas en el mercado de agentes libres que ya está en marcha.
Las cifras presentadas representan un aumento frente a la propuesta inicial de la liga, que contemplaba para 2027 un techo de US$245.3 millones y un piso de US$171.2 millones. De acuerdo con los cálculos de MLB basados en las nóminas de cierre de la temporada 2026, ocho equipos tendrían que reducir sus gastos en un total combinado de US$528 millones para ajustarse al límite, mientras que otros 12 necesitarían aumentar sus nóminas en conjunto unos US$636 millones para alcanzar el mínimo.
La iniciativa forma parte de una propuesta económica más amplia que incluye cambios en los salarios mínimos, los bonos para jugadores con poca experiencia en las Grandes Ligas y las condiciones para acceder a la agencia libre. MLB plantea elevar el salario mínimo a US$1 millón en 2027 para los peloteros con al menos dos años de servicio y a US$900,000 para quienes tengan menos de ese tiempo.
También propone aumentar en un 30 % el fondo de bonificaciones previo al arbitraje, que pasaría de US$50 millones en 2026 a US$65 millones en 2027. La liga, además, aceptaría reducir de seis a cinco años el período de servicio necesario para que determinados jugadores de 30 años o más puedan acceder a la agencia libre, bajo condiciones específicas.
Sin embargo, el principal desacuerdo entre las partes continúa siendo la implementación del techo salarial. La asociación de jugadores ha expresado que no aceptará un sistema de este tipo, al considerar que podría limitar la capacidad de negociación individual, afectar los contratos garantizados y perjudicar especialmente a los peloteros de ingresos medios.
El sindicato también cuestiona el modelo de distribución de ingresos propuesto por la liga, que contempla dividirlos en partes iguales entre jugadores y clubes a partir de 2028, así como centralizar los ingresos provenientes de los medios de comunicación. La MLBPA sostiene que la fórmula económica planteada por los propietarios podría reducir los ingresos de los jugadores y afectar el sistema actual de remuneración.
Las negociaciones se desarrollan mientras se aproxima el vencimiento del convenio colectivo vigente, previsto para el 1 de diciembre de 2026. Si las partes no alcanzan un nuevo acuerdo, existe la posibilidad de que los propietarios decreten un cierre patronal, lo que podría afectar la planificación de la próxima temporada.
El debate sobre el tope salarial vuelve a colocar en el centro de las conversaciones laborales una de las principales diferencias históricas entre los propietarios de los equipos y los jugadores. La última vez que MLB planteó formalmente un límite salarial fue durante las negociaciones que precedieron a la huelga de 1994, que provocó la cancelación de la Serie Mundial de ese año.
Por ahora, el aplazamiento propuesto por la liga no supone un acuerdo con los jugadores, sino una modificación del calendario de implementación dentro de una negociación que todavía mantiene diferencias importantes sobre el futuro económico del béisbol profesional.
