
Una investigación internacional analizó 398 estudios para examinar las desigualdades en salud mental que afectan a esta población
Las personas LGBTQIA+, tanto adolescentes como adultas, presentan aproximadamente el doble de riesgo de sufrir trastornos depresivos y más del doble de riesgo de intentos de suicidio en comparación con las personas heterosexuales, según una investigación del instituto Clínic-Idibaps, con sede en Barcelona, España.
El estudio, publicado en la revista científica World Psychiatry, reúne evidencia internacional sobre las diferencias en salud mental entre las personas LGBTQIA+ y la población heterosexual. Su objetivo es ofrecer una visión amplia de los resultados obtenidos en distintas investigaciones y evaluar las desigualdades identificadas en este ámbito.
Para desarrollar el trabajo, los investigadores examinaron 22 revisiones sistemáticas con metaanálisis, que en conjunto agrupan 398 estudios sobre el tema. A partir de esa evidencia, analizaron 162 asociaciones relacionadas con la salud mental, con el propósito de sintetizar los hallazgos disponibles a escala mundial.
Los metaanálisis son procedimientos estadísticos que permiten combinar y evaluar los resultados numéricos de múltiples investigaciones sobre una misma cuestión. Este método ayuda a identificar patrones generales en la evidencia científica, en lugar de depender únicamente de los resultados de un estudio individual.
“”Hemos reunido todo lo que muestra la investigación en el mundo sobre las desigualdades en personas LGBTQIA+””, explicó Vincenzo Oliva, primer autor del trabajo e integrante del grupo de investigación de Trastornos Bipolares y Depresivos del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi Sunyer (Idibaps), durante una rueda de prensa.
Los resultados ponen de relieve las diferencias observadas en indicadores relevantes de salud mental, particularmente en los trastornos depresivos y los intentos de suicidio. No obstante, las cifras describen asociaciones entre grupos poblacionales y no significan que la orientación sexual o la identidad de género, por sí mismas, sean la causa directa de estos problemas.
La investigación también subraya la importancia de comprender las desigualdades que pueden afectar a esta población y de considerar las condiciones sociales y los entornos en los que se desarrolla la vida de las personas. La discriminación, el rechazo y la estigmatización son factores que pueden perjudicar el bienestar emocional, aunque la contribución de cada factor debe evaluarse de acuerdo con la evidencia disponible.
La síntesis de los estudios busca proporcionar una base científica más amplia para comprender estas diferencias y orientar futuras investigaciones sobre prevención, atención y apoyo psicológico.
Los hallazgos resaltan la relevancia de abordar la salud mental desde una perspectiva integral, facilitar el acceso a servicios profesionales y promover espacios seguros en los ámbitos familiar, educativo, laboral y sanitario. La detección temprana de los problemas emocionales y el acompañamiento oportuno también son elementos importantes para la prevención.
En conjunto, el trabajo del Clínic-Idibaps ofrece una revisión amplia de la evidencia internacional sobre las desigualdades en salud mental que afectan a las personas LGBTQIA+, un asunto de interés para los investigadores y los profesionales que trabajan en la prevención y atención de los trastornos mentales.
