
Tufawon defendió sus declaraciones como expresiones figurativas, mientras organizaciones activistas preparan nuevas movilizaciones en Washington para noviembre
El rapero y activista estadounidense Tufawon, cuyo nombre real es Rafael González Jr., quedó en el centro de la controversia tras viajar a Francia y participar en manifestaciones en Saint-Denis, en las afueras de París. Tras su visita, publicó mensajes en los que llamó a intensificar las acciones de protesta en Estados Unidos y exhortó a algunos sectores de la población a “levantar el infierno” en el país.
Durante su estancia en Francia, el artista participó en actividades junto a manifestantes y la activista sueca Greta Thunberg. Según reportes periodísticos, también expresó su respaldo a las protestas y sostuvo que los movimientos estadounidenses podrían aprender de las movilizaciones francesas.
Sin embargo, Tufawon rechazó que sus palabras tuvieran como propósito promover actos violentos. En declaraciones recogidas por la prensa, afirmó que sus expresiones debían entenderse como lenguaje figurativo y negó haber tenido la intención de incitar a la violencia.
En paralelo, la organización CodePink anunció una movilización denominada “levantamiento de los contribuyentes”, programada del 10 al 12 de noviembre en Washington, D. C. La convocatoria plantea tres días de resistencia pacífica y busca llamar la atención sobre las prioridades del gasto público. La organización también ha mencionado las protestas francesas como referencia para la movilización ciudadana.
Otro grupo, el Partido por el Socialismo y la Liberación, expresó su solidaridad con los manifestantes franceses y respaldó sus reclamos contra las políticas de austeridad. Estas iniciativas han generado críticas de sectores conservadores, que advierten sobre el tono radical de algunos mensajes y sus posibles consecuencias. No obstante, las convocatorias anunciadas no prueban por sí mismas que se estén organizando disturbios en territorio estadounidense.
La controversia se desarrolla en medio de los disturbios registrados en Francia, que han dejado miles de detenidos y numerosos agentes policiales heridos, según los reportes citados por medios de comunicación. Mientras las autoridades francesas condenan los episodios de violencia, el debate se extiende a Estados Unidos sobre los límites de la protesta política y la responsabilidad de quienes convocan a movilizaciones.
