
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, calificó este lunes de “patético circo miamense” la orden de arresto obtenida por la Fiscalía de Florida, Estados Unidos, contra el expresidente cubano Raúl Castro, por su presunta participación en una conspiración para cometer asesinato en primer grado relacionada con el derribo de dos avionetas en 1996.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Díaz-Canel rechazó la medida y aseguró que tiene un trasfondo electoral y carece de sentido jurídico y práctico.
El mandatario cubano sostuvo que la actuación responde a una estrategia de presión contra la isla y la vinculó con los esfuerzos de sectores políticos estadounidenses para justificar las sanciones y el embargo económico contra Cuba.
La orden está vinculada con el derribo de dos avionetas
La Fiscalía de Florida obtuvo la orden de arresto contra Raúl Castro por el derribo, el 24 de febrero de 1996, de dos aeronaves civiles operadas por la organización Hermanos al Rescate, que realizaba labores de apoyo a cubanos que intentaban abandonar la isla.
En el incidente murieron cuatro personas. La investigación estadounidense atribuye a Castro, quien entonces ocupaba el cargo de ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, una presunta responsabilidad en la planificación del ataque.
La orden estatal se suma a los cargos presentados contra el exmandatario por la justicia federal estadounidense en mayo de 2026. No obstante, las acusaciones deberán ser examinadas en los procesos judiciales correspondientes y no constituyen por sí mismas una declaración de culpabilidad.
El canciller cubano también cuestiona la medida
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, calificó la actuación de las autoridades de Florida como una nueva maniobra de políticos contrarios al Gobierno cubano.
Rodríguez cuestionó las motivaciones de quienes impulsan el proceso y acusó a determinados sectores políticos estadounidenses de utilizar el caso para mantener la presión sobre La Habana.
Aumenta la tensión entre Washington y La Habana
La orden de arresto se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Estados Unidos y Cuba, marcado por las sanciones estadounidenses y la crisis económica que atraviesa la isla.
Aunque la decisión judicial representa un nuevo paso en el proceso contra Raúl Castro, su ejecución no es automática: el exmandatario permanece en Cuba y una eventual detención fuera de ese territorio dependería de las circunstancias legales y de los mecanismos de cooperación judicial aplicables.
