
El pontífice abandonó caminando el hospital Gemelli de Roma, cuatro días después de una intervención para extirpar un tumor canceroso en el pulmón derecho
El papa León XIV recibió el alta médica este sábado 17 de octubre y regresó al Vaticano después de permanecer ingresado en el Policlínico Gemelli de Roma, donde fue sometido a una intervención quirúrgica para extirpar un adenocarcinoma pulmonar. El pontífice, de 71 años, abandonó el centro médico por sus propios medios, sonriente y saludando a las personas que se congregaron para acompañarlo.
Antes de subir al vehículo que lo trasladaría al Vaticano, León XIV se detuvo a conversar con una niña ucraniana llamada Varvara, quien había recibido tratamiento contra el cáncer. El encuentro fue uno de los momentos destacados de su salida, en la que también agradeció las muestras de cercanía y el trabajo del personal sanitario que lo atendió durante su estancia.
La autorización para abandonar el hospital se produjo después de que el equipo médico evaluara sus análisis de sangre, una radiografía de tórax y su condición clínica general. Según los informes difundidos por el Vaticano, la recuperación posoperatoria evolucionó favorablemente y el pontífice pudo retomar algunas actividades durante su hospitalización.
Tras su regreso, el papa tiene previsto presidir el rezo del Ángelus este domingo desde la ventana del Palacio Apostólico. Mientras continúa su recuperación, también permanece bajo atención la planificación de su viaje pastoral a Uruguay, Argentina y Perú, previsto para noviembre, cuya realización dependerá de su evolución y de las recomendaciones médicas.
La salida del hospital marca un avance en la recuperación del pontífice, aunque todavía se esperan detalles médicos adicionales sobre la evolución de la enfermedad y los próximos pasos de su tratamiento. Por el momento, el Vaticano mantiene su agenda inmediata centrada en la recuperación y en las actividades que pueda realizar de forma segura.
