
Las tensiones en Oriente Medio y los riesgos para el suministro energético impulsaron el precio del crudo estadounidense a su nivel de cierre más alto en tres semanas
El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró la jornada del miércoles con un incremento de 1.01 %, hasta alcanzar los US$95.09 por barril, en medio de la preocupación de los mercados por posibles interrupciones en el suministro energético ante la escalada de las tensiones en Oriente Medio.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del crudo para entrega en noviembre, utilizados como referencia en Estados Unidos, avanzaron 95 centavos respecto a la jornada anterior. Con este resultado, el WTI alcanzó su precio de cierre más elevado en tres semanas.
El comportamiento del mercado estuvo marcado por nuevos ataques contra instalaciones energéticas en Arabia Saudita y por los riesgos que enfrenta el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio internacional de petróleo.
La incertidumbre aumentó tras reportes de ataques contra instalaciones de Saudi Aramco y nuevas amenazas a embarcaciones que navegan por esa zona. Estos acontecimientos alimentaron los temores de que se produzcan nuevas interrupciones en los flujos de crudo desde el golfo Pérsico.
El estrecho de Ormuz tiene una importancia clave para el mercado energético mundial, debido al volumen de petróleo que históricamente ha transitado por esa ruta. Cualquier alteración prolongada en la navegación podría afectar la disponibilidad del crudo y ejercer presión sobre los precios internacionales.
La evolución de las tensiones geopolíticas continuará siendo un factor determinante para el mercado petrolero, mientras los operadores evalúan los riesgos sobre el suministro y las perspectivas de la demanda mundial de energía.
