
La revisión de la OCC aborda la cancelación de servicios financieros por motivos de riesgo reputacional y el trato a determinados clientes entre 2020 y 2025
Un informe de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC), organismo federal encargado de supervisar bancos en Estados Unidos, ha puesto el foco en las prácticas utilizadas por entidades financieras para evaluar y mantener relaciones con determinados clientes, incluidos grupos conservadores, organizaciones religiosas y comerciantes vinculados al movimiento MAGA.
De acuerdo con las afirmaciones difundidas sobre el documento, entre 2020 y 2025 algunas entidades habrían restringido servicios o cerrado cuentas utilizando criterios relacionados con el denominado «riesgo reputacional». Entre los bancos mencionados figuran JPMorgan Chase y Bank of America.
La controversia gira en torno a si las decisiones de las instituciones financieras respondieron a evaluaciones legítimas de riesgo o si determinados clientes fueron objeto de un trato desigual por sus posiciones políticas, religiosas o sociales. El asunto ha generado cuestionamientos sobre la neutralidad de los servicios bancarios y el acceso a las plataformas financieras.
Las versiones difundidas también vinculan estas prácticas con información procedente del Southern Poverty Law Center (SPLC) y con supuestas presiones ejercidas durante la Administración del expresidente Joe Biden. No obstante, para atribuir esas actuaciones a entidades concretas o confirmar una intervención gubernamental, es necesario revisar las conclusiones y las pruebas específicas recogidas en el informe.
El caso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la llamada exclusión financiera, una práctica que puede tener consecuencias importantes para organizaciones y empresas cuando pierden acceso a cuentas y otros servicios esenciales para sus operaciones.
