
El Gobierno de Javier Milei solicitó medidas provisionales para detener el proyecto Sea Lion y proteger los derechos que Argentina reclama sobre los recursos de la plataforma continental
El Gobierno de Argentina presentó este martes una solicitud de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para intentar frenar la explotación de hidrocarburos autorizada por el Reino Unido en la cuenca Malvinas Norte, en una nueva escalada de la disputa entre ambos países por la soberanía de las islas Malvinas.
La iniciativa fue anunciada por la Oficina del Presidente, Javier Milei, que explicó que la solicitud busca preservar los derechos soberanos que Argentina reclama sobre su plataforma continental y evitar que las actividades petroleras agraven la controversia territorial.
La presentación está vinculada al proyecto petrolero Sea Lion, desarrollado por las compañías Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration en aguas al norte de las islas. El Gobierno argentino cuestiona estas operaciones y sostiene que la explotación de los recursos naturales de la zona no debe avanzar de manera unilateral mientras persista la disputa de soberanía.
El recurso ante el Tribunal del Mar forma parte de una estrategia jurídica iniciada en septiembre, cuando Argentina anunció que acudiría a un procedimiento de arbitraje conforme a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Tras vencer el plazo de dos semanas otorgado al Reino Unido para detener las actividades relacionadas con el proyecto, Buenos Aires avanzó con la solicitud de medidas provisionales.
Por su parte, el Reino Unido mantiene su rechazo a las reclamaciones argentinas y defiende la legalidad de las actividades económicas vinculadas a las islas, así como el derecho de sus habitantes a decidir su futuro. Esta diferencia mantiene abierto el conflicto diplomático y jurídico entre las dos naciones.
La solicitud argentina busca que el tribunal adopte medidas para impedir que las operaciones petroleras continúen mientras se tramita la controversia. Sin embargo, la presentación no implica una suspensión automática del proyecto: la aplicación de cualquier medida dependerá de la decisión del organismo internacional.
La disputa por las Malvinas continúa siendo uno de los principales desacuerdos históricos entre Argentina y el Reino Unido, con implicaciones diplomáticas, económicas y estratégicas relacionadas con el control del territorio y sus recursos naturales.
