
José Raúl Mulino informó que la reparación de las carreteras permite llevar ayuda a las comunidades afectadas en el centro y sur del país
El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, informó que la rehabilitación de las carreteras dañadas por el terremoto de magnitud 7,7 registrado el viernes está facilitando la entrega de alimentos y otros suministros en las zonas más afectadas del centro y sur del país. El mandatario señaló que la recuperación de las vías era fundamental para restablecer el tránsito de los vehículos que transportan la asistencia hacia las comunidades.
Durante un recorrido por una instalación del estatal Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), ubicada en la provincia de Herrera, Mulino explicó que se están preparando miles de bolsas de alimentos para distribuirlas entre las familias afectadas. La ayuda está destinada a Herrera y a las provincias cercanas de Los Santos y Coclé, donde también se trabaja para reabastecer el suministro de agua potable.
El gobernante destacó que la distribución de los productos básicos constituye una de las prioridades de la respuesta a la emergencia. Los paquetes incluyen arroz, frijoles y otros artículos de primera necesidad, que serán entregados directamente en los hogares con el propósito de que la asistencia llegue a las personas que más la necesitan.
Mulino insistió en que el reparto debe realizarse de manera organizada y cuidadosa, sin utilizar la ayuda con fines políticos. Su declaración busca subrayar que los suministros están destinados a atender las necesidades de las comunidades afectadas por el movimiento sísmico.
La distribución de alimentos se está realizando a gran escala por vía terrestre. Sin embargo, los daños registrados en las carreteras habían dificultado el paso de los vehículos y retrasado el acceso a determinadas zonas. El presidente explicó que los trabajos de rehabilitación comenzaron a resolver ese problema, permitiendo avanzar con el traslado de los productos y demás suministros.
Además de la entrega de alimentos, las autoridades están trabajando para restablecer el abastecimiento de agua potable, otro de los servicios esenciales para las familias que enfrentan las consecuencias del terremoto. La combinación de estas medidas busca responder a las necesidades inmediatas de las poblaciones afectadas mientras se recupera la conectividad vial.
Mulino ha recorrido distintas regiones desde el viernes, cuando se produjo el sismo, para dar seguimiento a la situación y a las labores de asistencia. El mandatario afirmó que, pese a la intensidad del terremoto, no se registraron víctimas en las zonas más afectadas, una circunstancia que describió como un “milagro”.
La recuperación de las carreteras y el despliegue de ayuda alimentaria se mantienen como elementos centrales de la respuesta inmediata, debido a que permiten trasladar suministros y acercar la asistencia a los hogares que requieren apoyo tras el desastre.
