
La República Dominicana cerró en Santiago el encuentro de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), con un llamado a transformar los compromisos políticos en inversiones, políticas públicas y soluciones tangibles que contribuyan al desarrollo regional.
La jornada marca el inicio del desafío dominicano de presidir el organismo durante el período 2026-2028, una etapa en la que el país tendrá la responsabilidad de contribuir al diálogo y la coordinación de iniciativas frente a los principales retos de América Latina y el Caribe.
Durante el discurso de clausura, el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor —Ito— Bisonó, advirtió que la región enfrenta profundas transformaciones tecnológicas, económicas y climáticas que demandan decisiones estratégicas y respuestas coordinadas.
El canciller señaló la importancia de fortalecer la integración comercial y promover una colaboración efectiva entre los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil. Estos esfuerzos, indicó, son necesarios para que las propuestas discutidas puedan convertirse en acciones concretas.
Bisonó sostuvo que el principal desafío no consiste únicamente en alcanzar consensos, sino en garantizar que los compromisos asumidos se traduzcan en resultados capaces de impulsar el desarrollo y mejorar las condiciones de vida de la población.
Su planteamiento puso el énfasis en la necesidad de pasar del diálogo a la ejecución, procurando que las iniciativas regionales se reflejen en inversiones y políticas públicas con beneficios tangibles para los ciudadanos.
Con el cierre del encuentro en Santiago, la República Dominicana inicia una nueva etapa de participación en la agenda regional, con el compromiso de contribuir a que las decisiones y propuestas debatidas se conviertan en respuestas concretas a los desafíos compartidos por los países de América Latina y el Caribe.
