
SANTO DOMINGO. — El secretario de Asuntos de Aduanas y Puertos de la Fuerza del Pueblo (FP), Orlando Espinosa, advirtió sobre las repercusiones que podrían generar las nuevas restricciones impuestas por Haití al tránsito terrestre de mercancías procedentes de terceros países y planteó la necesidad de modernizar los controles fronterizos, reorganizar los mercados binacionales y fortalecer la protección de la producción nacional.
Espinosa, exsubdirector de Aduanas y exconsultor jurídico de la Autoridad Portuaria Dominicana, explicó que la disposición del Ministerio de Economía y Finanzas de Haití, firmada por el ministro Serge Gabriel Collin, modifica los canales habituales de distribución de mercancías en la frontera y puede incidir en la logística regional y el intercambio comercial entre ambas naciones.
La medida establece que las mercancías procedentes de terceros países con destino a Haití no podrán transitar por vía terrestre a través de República Dominicana, sino que deberán ingresar exclusivamente por los puertos marítimos o aéreos haitianos.
No obstante, el dirigente político aclaró que las restricciones anunciadas no abarcan los bienes producidos y fabricados legalmente en República Dominicana. En consecuencia, los productores, comerciantes y exportadores dominicanos mantienen la posibilidad de comercializar sus mercancías a través de los pasos fronterizos terrestres establecidos.
“Los productos criollos mantienen su derecho y viabilidad de cruzar de manera habitual y legal a través de los pasos fronterizos terrestres establecidos”, sostuvo Espinosa, al considerar necesario que los sectores productivos conozcan el alcance de la disposición para evitar confusiones sobre las operaciones comerciales permitidas.
Llaman a modernizar la frontera
En ese contexto, Espinosa recordó que el presidente de la Fuerza del Pueblo, Leonel Fernández, planteó el pasado 2 de agosto, durante una visita a Santiago Rodríguez, la necesidad de modernizar los controles fronterizos y reorganizar los mercados binacionales.
Según el dirigente, estas medidas contribuirían a fortalecer la presencia institucional del Estado dominicano en la frontera y a proteger los intereses de los productores nacionales.
En aquella ocasión, Fernández afirmó que el país debía impedir lo que describió como una “haitianización de la comercialización” y defendió un mayor control estatal sobre la zona fronteriza.
Espinosa sostuvo que, en consonancia con ese planteamiento, República Dominicana necesita implementar un programa integral que contemple ordenamiento urbano, infraestructura, salubridad y seguridad en las comunidades fronterizas.
A su juicio, estas acciones ayudarían a fortalecer la economía formal, proteger la producción nacional y garantizar el ejercicio de la soberanía aduanera, al tiempo que permitirían mejorar las condiciones en las que se desarrollan las actividades comerciales entre ambos países.
Preocupación por posibles irregularidades aduaneras
En otro orden, Espinosa reiteró su preocupación por las denuncias sobre posibles irregularidades en el manejo de mercancías acogidas al régimen de tránsito internacional con destino a Haití.
El dirigente citó informaciones de la Dirección General de Aduanas (DGA), según las cuales el volumen de estas operaciones habría aumentado un 50 %, superando los 3,900 contenedores movilizados durante el año en curso.
Ante esta situación, recordó que anteriormente había reclamado que las investigaciones sobre posibles fraudes aduaneros no se limitaran a los transportistas, sino que también alcanzaran a las personas y empresas que pudieran organizar, facilitar o beneficiarse de estas prácticas.
Espinosa consideró necesario que las autoridades determinen las responsabilidades correspondientes y apliquen las sanciones previstas por la ley cuando las irregularidades sean comprobadas.
Asimismo, insistió en la importancia de fortalecer la transparencia y los mecanismos de fiscalización de las operaciones aduaneras, con el objetivo de impedir que mercancías declaradas en tránsito internacional sean introducidas irregularmente al mercado dominicano.
Según planteó, estas prácticas, de comprobarse, podrían perjudicar las recaudaciones fiscales, la producción nacional y a los comerciantes e importadores que cumplen con sus obligaciones legales.
El dirigente concluyó reiterando que República Dominicana debe avanzar hacia un modelo de comercio fronterizo más organizado, seguro y transparente, con controles modernos, mayor presencia institucional y garantías para que las actividades comerciales se desarrollen dentro del marco de la ley.
La información fue difundida por la Secretaría de Comunicaciones de la Fuerza del Pueblo.
