
El Ministerio Público también solicitó condenas para otros cinco acusados por la muerte del exfutbolista y pidió la absolución de un séptimo imputado
La Fiscalía argentina solicitó una pena de 12 años de prisión y 10 años de inhabilitación profesional para el neurocirujano Leopoldo Luque, quien fue médico de cabecera de Diego Armando Maradona, en el proceso judicial relacionado con la muerte del histórico futbolista.
Luque está acusado de homicidio simple con dolo eventual, una figura penal que implica que el acusado habría previsto la posibilidad de causar la muerte y aun así habría continuado con su conducta. La responsabilidad de los imputados deberá determinarse en el marco del proceso judicial.
Los fiscales también solicitaron 10 años de prisión y otros 10 de inhabilitación profesional para Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de la empresa de medicina privada Swiss Medical. Para la psiquiatra Agustina Cosachov, igualmente acusada de homicidio con dolo eventual, pidieron ocho años de cárcel y una década de inhabilitación.
En cuanto a los otros acusados, el Ministerio Público requirió cinco años de prisión y 10 de inhabilitación para el psicólogo Carlos Díaz, señalado por homicidio culposo. Para Mariano Perroni, jefe de enfermeros, y Ricardo Almirón, enfermero, solicitó cuatro años de prisión y ocho años de inhabilitación profesional para cada uno, también por homicidio culposo.
En total, la Fiscalía pidió condenas para seis de los siete imputados y solicitó la absolución del restante. Las penas reclamadas corresponden a las peticiones del Ministerio Público y no deben confundirse con condenas definitivas.
El caso busca establecer si hubo responsabilidades penales entre los profesionales que participaron en la atención médica de Maradona antes de su muerte, ocurrida el 25 de noviembre de 2020. El proceso ha mantenido la atención pública en Argentina y en el ámbito deportivo internacional por las circunstancias que rodearon el fallecimiento del exjugador.
