domingo, octubre 18

¿Qué explica el ascenso de Flávio Bolsonaro en Brasil?

El hijo mayor de Jair Bolsonaro sorprendió al superar a Lula en la primera vuelta y ahora se prepara para disputar la Presidencia en la segunda ronda del 25 de octubre

Flávio Bolsonaro pasó de ser una figura de menor reconocimiento internacional a convertirse en uno de los protagonistas de la política brasileña, luego de obtener el primer lugar en la primera vuelta de las elecciones presidenciales y superar al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.

Según los resultados divulgados por el Tribunal Superior Electoral de Brasil, Flávio obtuvo 56,1 millones de votos, equivalentes al 47,03 % de los votos válidos, mientras Lula consiguió 53,9 millones, para un 45,16 %. Ninguno alcanzó la mayoría necesaria y ambos se enfrentarán nuevamente el 25 de octubre.

Uno de los principales elementos para entender el resultado es la permanencia del movimiento político construido por Jair Bolsonaro. Aunque el expresidente no pudo participar directamente en las elecciones, su apellido mantuvo un peso considerable entre los sectores conservadores del electorado.

De hecho, Jair Bolsonaro continuó siendo una figura central durante la campaña de su hijo. Reuters señaló que el expresidente, actualmente bajo arresto domiciliario y cumpliendo una condena de 27 años por un caso relacionado con un intento de golpe de Estado, siguió ejerciendo influencia sobre el movimiento y respaldó la candidatura de Flávio.

Sin embargo, Flávio no reprodujo exactamente el estilo político de su padre. Durante la campaña buscó proyectarse como un candidato menos confrontativo y más moderado en las formas, manteniendo al mismo tiempo buena parte de la agenda conservadora que caracteriza al bolsonarismo.

Reuters describió esta estrategia como la presentación de un “Bolsonaro más centrado”, una fórmula que permitió al senador conservar el respaldo del electorado identificado con su padre mientras intentaba ampliar su alcance hacia otros sectores.

Otro elemento importante fue el crecimiento registrado durante las últimas semanas de la campaña. Los datos del Datafolha previos a la votación mostraban un avance sostenido de Flávio entre diferentes segmentos, particularmente entre los hombres, los electores del sureste, sectores de ingresos medios y los votantes evangélicos.

El senador también logró consolidar el respaldo de buena parte del electorado bolsonarista. En las últimas mediciones previas a la primera vuelta, el apoyo declarado entre quienes se identificaban como bolsonaristas aumentó, mientras también crecía el reconocimiento de su número electoral entre sus simpatizantes, señales que los analistas interpretaron como una mayor consolidación de ese voto.

A esto se añadió una estrategia destinada a reducir la ventaja tradicional de Lula en algunas zonas del país. Según un análisis publicado por UOL, el equipo de Flávio trabajó particularmente para disminuir la diferencia con el Partido de los Trabajadores en el Nordeste y consiguió aumentar significativamente su votación en esa región en comparación con el desempeño obtenido por Jair Bolsonaro frente a Lula en 2022.

El resultado electoral también estuvo acompañado por un buen desempeño del Partido Liberal, la organización política de Flávio. La formación prácticamente duplicó su representación en el Senado y consiguió importantes avances en otros cargos legislativos, reforzando la presencia del bolsonarismo en el Congreso.

El mapa electoral mostró además una fortaleza importante de Flávio en algunos de los principales colegios electorales del país. En São Paulo obtuvo 51,93 % de los votos frente al 38,20 % de Lula, mientras que en Río de Janeiro alcanzó 53,01 %, frente al 39,41 % del actual presidente.

El escenario, sin embargo, no está definido. La primera vuelta únicamente determinó quiénes avanzaron a la segunda ronda y ambos candidatos deberán buscar ahora los votos de los electores que respaldaron a los demás aspirantes.

La disputa del 25 de octubre tendrá, por tanto, una dimensión diferente a la primera vuelta. Flávio deberá intentar ampliar una coalición que ya demostró tener una fuerte base conservadora, mientras Lula buscará recuperar terreno entre los sectores donde su respaldo disminuyó y atraer a electores que no votaron por ninguno de los dos candidatos.

El resultado de la primera vuelta confirmó, en cualquier caso, que el apellido Bolsonaro continúa teniendo un peso considerable en la política brasileña. La gran incógnita ahora es hasta dónde podrá llegar Flávio al intentar transformar esa herencia política en una mayoría nacional.

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