
Su hijo, Nicolás Maduro Guerra, aseguró que requiere una intervención médica y cuestionó las condiciones de la prisión para su recuperación
Cilia Flores, esposa del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro, atraviesa un delicado problema de salud mientras permanece detenida en una prisión federal de Brooklyn, Nueva York. Su hijo, el diputado Nicolás Maduro Guerra, aseguró a la AFP que presenta una afección cardíaca que requeriría una intervención.
Según Maduro Guerra, Flores comparte espacio con unas 40 mujeres y las condiciones del centro penitenciario no serían adecuadas para que pueda recuperarse plenamente después del procedimiento médico que, según afirmó, necesita.
La defensa de Flores había solicitado previamente que se le permitiera cumplir el proceso bajo arresto domiciliario debido a sus problemas cardíacos. La petición planteaba su traslado a una residencia privada en Nueva York, bajo vigilancia y otras medidas de control, mientras continúa el proceso judicial.
La solicitud, sin embargo, fue rechazada. Además, un juez federal ordenó mantener sellado el historial médico presentado por la defensa, por lo que parte de la información clínica de Flores permanece protegida.
Flores, de 69 años, permanece detenida desde enero y enfrenta junto a Maduro un proceso judicial en Nueva York por cargos de narcotráfico. La situación de salud se ha convertido en uno de los principales argumentos planteados por su defensa para solicitar un cambio en las condiciones de su detención.
