
Las autoridades realizaron un registro en el centro ubicado en Kanchanaburi tras denuncias sobre posibles restricciones físicas y retenciones contra residentes
La Policía de Tailandia abrió una investigación sobre una residencia de ancianos ubicada en la provincia de Kanchanaburi, luego de que varias denuncias alertaran sobre presuntos abusos físicos y posibles restricciones impuestas a los residentes del establecimiento.
La Oficina Central de Investigación informó que las acusaciones incluyen la presunta utilización de estructuras metálicas colocadas en varias camas con el propósito de impedir que las personas que se encontraban allí pudieran levantarse o abandonar sus espacios.
La denuncia generó la intervención de las autoridades, que realizaron un registro en las instalaciones como parte de las diligencias destinadas a determinar si las prácticas señaladas efectivamente se estaban llevando a cabo y bajo qué circunstancias.
Además de las estructuras instaladas en las camas, las personas que denunciaron la situación señalaron posibles casos de abusos físicos, detenciones y retenciones contra la voluntad de algunos residentes. Estas acusaciones están siendo examinadas por los investigadores.
La actuación policial busca recopilar evidencias que permitan establecer qué ocurrió dentro del centro y determinar si alguna de las personas responsables de su funcionamiento incurrió en conductas ilegales.
Las autoridades deberán establecer también cuántos residentes pudieron haber sido afectados y durante cuánto tiempo se habrían producido las prácticas denunciadas. Hasta el momento, las informaciones disponibles describen los hechos como presuntas irregularidades y abusos, por lo que la investigación será determinante para establecer responsabilidades.
El caso vuelve a poner atención sobre las condiciones de cuidado y protección que deben garantizarse a las personas mayores que viven en centros especializados, particularmente aquellas que dependen de terceros para sus necesidades cotidianas.
La investigación permanece abierta mientras la Policía tailandesa continúa recopilando información y evaluando las denuncias presentadas contra el establecimiento.
