
El canciller Víctor “Ito” Bisonó anunció la decisión durante la Consulta de Cancilleres y vinculó la medida con las condiciones que, según el Gobierno dominicano, afectan las libertades y los principios democráticos
República Dominicana anunció el retiro de su Embajada de Nicaragua mientras persistan las condiciones que, según el Gobierno dominicano, afectan el ejercicio de las libertades y los principios democráticos en ese país.
La decisión fue comunicada este viernes por el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó, durante la Consulta de Cancilleres, donde expuso la posición dominicana ante los representantes de los Estados miembros.
“Hago pública, en la presente Consulta de Cancilleres, la decisión dominicana de retirar nuestra embajada en el hermano país de Nicaragua hasta tanto persistan las condiciones que aquí hemos denunciado”, manifestó Bisonó.
El anuncio representa un nuevo paso en el deterioro de las relaciones diplomáticas entre ambos países. En septiembre, el Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano informó que Nicaragua había decidido cerrar su embajada en Santo Domingo. Para ese momento, República Dominicana ya había llamado a consultas a su embajadora acreditada en Managua, decisión adoptada el 23 de julio.
MIREX indicó entonces que, tras el llamado a consultas de la embajadora, la representación diplomática dominicana en Nicaragua se mantenía a nivel de encargado de negocios interino. La Cancillería señaló además que continuaría dando seguimiento a la evolución de las relaciones bilaterales mediante los canales y prácticas establecidos en el ámbito diplomático.
La nueva decisión anunciada por Bisonó se produce, por tanto, en un contexto en el que las relaciones diplomáticas entre Santo Domingo y Managua ya habían experimentado una reducción de su nivel de representación.
El canciller dominicano asumió la conducción del Ministerio de Relaciones Exteriores en agosto de 2026, luego de ser designado por el presidente Luis Abinader mediante el Decreto 554-26.
La medida anunciada no supone, según las declaraciones divulgadas, una ruptura definitiva de las relaciones diplomáticas, sino el retiro de la representación dominicana mientras permanezcan las condiciones señaladas por el Gobierno dominicano.
La evolución de la relación entre ambos países dependerá de las decisiones que adopten sus respectivos gobiernos y de las condiciones políticas y diplomáticas que se presenten en los próximos meses.
