
Jorge Moreira da Silva, jefe de la misión de Naciones Unidas para abordar las consecuencias de la crisis en esta ruta marítima, advirtió sobre el impacto que la interrupción del suministro puede tener en la producción agrícola y la seguridad alimentaria
El director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), Jorge Moreira da Silva, pidió este jueves a las partes involucradas en el conflicto que afecta al estrecho de Ormuz que demuestren voluntad política para permitir el tránsito seguro de fertilizantes y otras materias primas esenciales.
Moreira da Silva hizo el llamado durante un intercambio de opiniones ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, en Bruselas, donde explicó los esfuerzos de Naciones Unidas para establecer un mecanismo temporal que permita mantener abierto, de manera limitada y excepcional, un canal para el transporte de fertilizantes.
El funcionario encabeza el Grupo de Trabajo de Naciones Unidas para el estrecho de Ormuz, creado para desarrollar una fórmula que permita establecer un tránsito marítimo seguro, ordenado y previsible con fines humanitarios. El mecanismo cuenta con la participación de organismos como UNOPS, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la Organización Marítima Internacional (OMI) y la Cámara de Comercio Internacional.
Durante su intervención, Moreira da Silva sostuvo que la dimensión relacionada con la seguridad alimentaria ha recibido menos atención que los efectos de la crisis sobre el petróleo y otras fuentes de energía. Según explicó, la interrupción de las rutas marítimas del Golfo también está afectando las cadenas internacionales de suministro de fertilizantes.
El funcionario señaló que aproximadamente un tercio del comercio mundial de fertilizantes está relacionado con el Golfo, una situación que vuelve especialmente vulnerables a los países que dependen en mayor medida de esas importaciones. Citó entre ellos a Sudán, Somalia, Mozambique y Tanzania, donde la dependencia de fertilizantes procedentes de la región puede alcanzar entre 50 % y 60 %, según los datos expuestos durante la audiencia.
La preocupación de Naciones Unidas se centra en que una reducción prolongada de la disponibilidad de fertilizantes puede afectar los ciclos agrícolas. El aumento de los precios y la menor utilización de estos productos pueden reducir la productividad de los cultivos y generar consecuencias posteriores sobre los precios y la disponibilidad de alimentos.
Moreira da Silva explicó que este tipo de impacto no necesariamente aparece de manera inmediata. A diferencia de una interrupción directa en el suministro de alimentos, los efectos de la falta de fertilizantes pueden manifestarse después de varias semanas o meses, cuando las decisiones tomadas durante una temporada agrícola comienzan a reflejarse en la producción.
Ante este escenario, Naciones Unidas ha propuesto un mecanismo que permita autorizar de manera controlada el tránsito de determinados buques que transporten fertilizantes. La propuesta no pretende sustituir las negociaciones para restablecer plenamente la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, sino funcionar como una medida temporal mientras continúan las conversaciones diplomáticas.
El sistema planteado contempla que los operadores marítimos registren sus solicitudes para transportar fertilizantes. Una vez aprobadas, Naciones Unidas facilitaría la coordinación entre las partes involucradas y establecería rutas seguras para los buques, además de realizar labores de seguimiento, monitoreo y verificación durante el trayecto.
Moreira da Silva explicó que el mecanismo no requeriría recuperar inmediatamente el volumen habitual de tráfico marítimo. Antes de la interrupción de la navegación, por el estrecho podían transitar entre tres y siete buques diarios dedicados al transporte de fertilizantes. La propuesta actual se concentraría en un número limitado de embarcaciones, con el propósito de reducir riesgos y crear confianza entre las partes.
El funcionario indicó que Naciones Unidas está preparada para poner en marcha el sistema en un plazo aproximado de siete días una vez que obtenga el mandato político necesario. Sin embargo, señaló que la implementación depende de que las partes involucradas acepten las condiciones requeridas para garantizar el tránsito seguro.
La iniciativa toma como referencia mecanismos utilizados anteriormente por Naciones Unidas en otros escenarios de conflicto, entre ellos los sistemas de monitoreo y verificación empleados en Yemen y Gaza, así como la experiencia de la Iniciativa de Granos del Mar Negro. La intención es aplicar procedimientos de registro, verificación y seguimiento que permitan reducir los riesgos asociados al movimiento de mercancías en zonas afectadas por conflictos.
El llamado se produce en un contexto en el que Naciones Unidas considera que la interrupción prolongada del tránsito por el estrecho de Ormuz puede tener consecuencias que trascienden el ámbito energético. Para la organización, garantizar el acceso a fertilizantes representa también una medida preventiva frente a posibles dificultades futuras en la producción agrícola de países que dependen de las importaciones provenientes del Golfo.
Moreira da Silva insistió ante los eurodiputados en que la solución propuesta es limitada y excepcional, y que su propósito es ganar tiempo mientras avanzan las negociaciones más amplias sobre la navegación y la situación en la región. A su juicio, permitir el paso de fertilizantes podría contribuir a reducir el riesgo de que la actual interrupción del transporte marítimo termine convirtiéndose en una crisis alimentaria de mayor alcance.
