viernes, octubre 2

Singapur desarrolla robots humanoides con inteligencia artificial para tareas de seguridad

El nuevo Centro de Robótica Humanoide busca preparar máquinas capaces de realizar labores peligrosas o físicamente exigentes y comenzar a utilizarlas junto a agentes humanos a partir de 2028

Singapur dio un nuevo paso en el desarrollo de robots humanoides con inteligencia artificial aplicados a la seguridad pública con la inauguración del Home Team Humanoid Robotics Centre (H2RC), una instalación gubernamental destinada a entrenar y probar estas máquinas en escenarios similares a los que enfrentan los equipos de emergencia, policías y funcionarios penitenciarios.

El centro fue inaugurado el 30 de septiembre por Edwin Tong, ministro de Justicia y segundo ministro del Interior de Singapur. De acuerdo con la agencia de Ciencia y Tecnología del Ministerio del Interior, HTX, el objetivo es que el primer robot humanoide pueda trabajar junto a agentes del denominado Home Team en un entorno operativo real para 2028, realizando tareas específicas de manera segura y confiable.

La iniciativa está orientada principalmente a labores que pueden representar un riesgo para los seres humanos o que requieren un esfuerzo físico considerable. Entre los escenarios que ya están siendo desarrollados se encuentran la manipulación, contención y toma de muestras de materiales peligrosos, las investigaciones en lugares donde se produjo una explosión, los registros de celdas penitenciarias y el reabastecimiento de suministros médicos en ambulancias.

En el caso de una emergencia relacionada con sustancias peligrosas, por ejemplo, un robot podría desplazarse hasta el área afectada, identificar determinados elementos, tomar muestras o realizar acciones de contención, reduciendo la necesidad de exponer directamente a los agentes a sustancias potencialmente dañinas.

También se contempla su utilización después de explosiones. En esos escenarios, los robots podrían ingresar en zonas con escombros inestables para colaborar en la recuperación de evidencias y otros trabajos de investigación, mientras los especialistas humanos permanecen fuera de las áreas de mayor peligro.

Otro de los proyectos está relacionado con el sistema penitenciario. Los robots podrían ser utilizados para realizar registros rutinarios de celdas y buscar objetos prohibidos o contrabando. Para ello, los desarrolladores trabajan en capacidades como movimientos precisos de las manos, control de motricidad fina y sistemas de percepción táctil.

La propuesta de Singapur no plantea, al menos en esta etapa, sustituir a los funcionarios humanos. Las autoridades explican que la intención es utilizar los robots como una herramienta complementaria para que los agentes puedan dedicar más tiempo a labores que requieren juicio, liderazgo, interacción humana y capacidad de tomar decisiones en situaciones complejas.

El H2RC ocupa unos 29.000 pies cuadrados, un espacio equivalente aproximadamente a seis canchas de baloncesto, y cuenta con recreaciones de escenarios de seguridad pública que permiten recopilar datos y probar las capacidades de los robots en condiciones controladas. La instalación incorpora sistemas de captura de movimiento, teleoperación, demostraciones humanas y simulación para generar los datos necesarios para entrenar modelos de inteligencia artificial.

Una de las características centrales del proyecto es el desarrollo de la denominada inteligencia artificial incorporada o “Embodied AI”. A diferencia de los sistemas que funcionan únicamente en entornos digitales, esta tecnología busca que las máquinas puedan percibir su entorno, interpretar instrucciones, tomar decisiones y ejecutar acciones físicas en escenarios reales.

La elección de robots con apariencia y estructura humanoide responde precisamente a la intención de utilizarlos en espacios construidos para personas. Escaleras, puertas, válvulas, herramientas y otros elementos de uso cotidiano pueden ser manipulados por una máquina con una estructura similar a la humana sin necesidad de rediseñar completamente los espacios donde tendrá que operar.

El proyecto también contempla la colaboración con empresas y entidades académicas. Durante la inauguración, HTX y ST Engineering firmaron un memorando de entendimiento para profundizar su cooperación en investigación y desarrollo, integración tecnológica y plataformas de robótica, además de aspectos relacionados con la ciberseguridad.

Las autoridades singapurenses han establecido que el desarrollo será gradual. Primero se trabajará en las capacidades de los robots, posteriormente se realizarán pruebas y validaciones y, antes de cualquier despliegue operativo, los sistemas deberán superar evaluaciones de confiabilidad y ciberseguridad.

De concretarse los objetivos establecidos, Singapur podría comenzar a incorporar robots humanoides en determinadas operaciones de seguridad pública en 2028, marcando una nueva etapa en el uso de inteligencia artificial y robótica para reducir la exposición de los trabajadores humanos a tareas peligrosas.

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