
La joven complementa sus ensayos con gimnasio y pilates, mientras trabaja en el cuidado de su salud mental para enfrentar las inseguridades propias de la profesión
Para la bailarina dominicana Gabriela Checo, la disciplina ocupa un lugar fundamental dentro de la preparación de cualquier artista dedicado a la danza. Más que depender de la motivación, considera que la constancia permite mantener el ritmo de trabajo incluso en los momentos en que el entusiasmo puede disminuir.
Su preparación no se limita a las horas de ensayo. La joven complementa su entrenamiento de danza con rutinas de gimnasio y sesiones de pilates, actividades que forman parte de su preparación física y le permiten trabajar diferentes aspectos necesarios para afrontar las exigencias de esta disciplina.
El entrenamiento constante es solo una parte de su proceso. Checo también presta atención a su bienestar emocional y reconoce que la danza puede estar acompañada de inseguridades relacionadas con el rendimiento, la exigencia personal y los retos propios del oficio.
Como parte de esa preparación mental, la bailarina escucha testimonios de atletas de alto rendimiento. A través de sus experiencias busca encontrar herramientas que le permitan manejar las dudas y mantener la concentración frente a los desafíos.
Su enfoque combina así diferentes elementos: práctica, acondicionamiento físico, disciplina y cuidado de la salud mental.
La experiencia de Gabriela Checo refleja las múltiples exigencias que puede enfrentar una bailarina durante su formación y desarrollo profesional, donde el trabajo constante va acompañado de la necesidad de cuidar tanto el cuerpo como la mente.
