miércoles, septiembre 30

Cambios en la voz podrían estar relacionados con un mayor riesgo de deterioro cognitivo

Una investigación que analizó a más de 833,000 adultos mayores encontró una asociación entre los trastornos de la voz y un mayor riesgo de deterioro cognitivo o demencia

Las alteraciones en el tono, el volumen o la claridad de la voz podrían estar relacionadas con un mayor riesgo de desarrollar deterioro cognitivo o demencia, de acuerdo con una investigación realizada por expertos de la Universidad Drexel, en Estados Unidos.

El estudio, publicado en la revista científica Journal of Voice, analizó la salud de más de 833,000 adultos mayores con el objetivo de evaluar la posible relación entre determinados problemas de comunicación y la evolución de la salud cognitiva.

Para realizar el análisis, los investigadores compararon los resultados de personas que presentaban trastornos de la voz o pérdida auditiva con los de un grupo que no registraba estas afecciones.

Los resultados mostraron una asociación significativa entre los problemas de voz y el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo o demencia. Según los datos del estudio, las personas que presentaban trastornos vocales tenían un 58 % más de riesgo de desarrollar alguna de estas condiciones en comparación con quienes no tenían problemas de voz.

La investigación también encontró que la asociación era más marcada entre los participantes que presentaban simultáneamente alteraciones de la voz y pérdida de audición.

Los investigadores analizaron diferentes características relacionadas con la voz, incluyendo cambios en aspectos como el tono, el volumen y la claridad. Estas modificaciones pueden aparecer de distintas maneras y no necesariamente significan por sí mismas que una persona vaya a desarrollar demencia.

El interés científico en este tipo de señales responde a la posibilidad de que algunos cambios en la comunicación puedan aportar información adicional sobre modificaciones relacionadas con el funcionamiento cerebral. La voz requiere la coordinación de diferentes procesos neurológicos, motores y cognitivos, por lo que sus alteraciones pueden ser objeto de estudio como posibles indicadores de cambios en la salud.

Sin embargo, los resultados muestran una asociación y no establecen que los trastornos de la voz sean una causa directa del deterioro cognitivo o de la demencia. Tampoco significa que toda persona que experimente cambios en su voz vaya a desarrollar alguna de estas condiciones.

La pérdida auditiva también ha sido estudiada por separado debido a su relación con diferentes aspectos de la salud cognitiva. La mayor asociación observada entre quienes presentaban problemas tanto de voz como de audición plantea la necesidad de continuar investigando cómo interactúan ambas condiciones.

Los autores del estudio consideran que el análisis de características relacionadas con la voz podría contribuir en el futuro a identificar señales que ayuden a detectar cambios cognitivos de manera más temprana, aunque se requieren investigaciones adicionales para determinar cómo podrían utilizarse estas observaciones en la práctica clínica.

Ante cambios persistentes en la voz, dificultades auditivas o modificaciones en las capacidades cognitivas, la evaluación por profesionales de la salud puede ayudar a determinar sus posibles causas y establecer si es necesario realizar estudios adicionales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *