
La Fiscalía panameña sostiene que los imputados recibieron más de US$800,000 y los vincula con una estructura investigada por trata de personas y delincuencia organizada
Tres ciudadanos dominicanos fueron detenidos en Panamá y son investigados por su presunta participación en una estructura dedicada al reclutamiento de personas para viajar a Rusia y participar en la guerra contra Ucrania, según las autoridades panameñas.
Los detenidos fueron identificados como Joselyn Ramírez, Rolando Newball y María Inés García. El juez de garantías Luis Ceballos ordenó su detención provisional el pasado viernes 25 de septiembre, luego de que la Fiscalía formulara cargos por los presuntos delitos de delincuencia organizada y trata de personas con fines de explotación laboral.
Durante la audiencia, la fiscal especializada contra la delincuencia organizada, Elizabeth Carrión, sostuvo que los tres dominicanos habrían recibido transferencias por más de US$800,000 relacionadas con las actividades de reclutamiento. La investigación busca determinar el alcance de la presunta estructura y el papel que habría desempeñado cada uno de los imputados.
De acuerdo con las investigaciones presentadas por el Ministerio Público panameño, las personas que serían reclutadas eran contactadas principalmente a través de redes sociales, entre ellas TikTok. A los potenciales reclutas se les habrían presentado ofertas que los llevarían a viajar a Rusia bajo la promesa de recibir una remuneración por sus servicios.
La Fiscalía señaló que entre las personas contactadas se encontraban tres panameños residentes en la provincia de Bocas del Toro. Según el expediente presentado durante la audiencia, los reclutadores los convencieron de trasladarse a Ciudad de Panamá para realizar trámites como la obtención de pasaportes, la compra de boletos aéreos y la firma de documentos relacionados con el supuesto trabajo que realizarían en Rusia.
Las autoridades sostienen que los presuntos reclutadores trasladaron a las personas a un establecimiento de alojamiento en el área de Tocumen, desde donde se habrían coordinado distintos trámites relacionados con el viaje. Sin embargo, dos de los presuntos afectados abandonaron el lugar y acudieron a la Policía después de sospechar que podían convertirse en víctimas de explotación laboral.
Otra de las personas investigadas sí habría viajado a Rusia. Según la Fiscalía panameña, una vez en ese país no recibió los US$2,000 que supuestamente le habían ofrecido. Ante esa situación, solicitó asistencia a la Cancillería de Panamá y posteriormente fue repatriada.
La investigación también apunta a que Joselyn Ramírez, señalado por las autoridades como presunto cabecilla del grupo, habría realizado viajes a Colombia, donde supuestamente recibía instrucciones y dinero para desarrollar las operaciones en territorio panameño. Estos elementos forman parte de las evidencias que la Fiscalía presentó ante el juez para sustentar la solicitud de detención provisional.
La defensa de los acusados cuestionó la medida cautelar y sostuvo que la investigación se encuentra todavía en una etapa inicial. De acuerdo con La Prensa, los abogados argumentaron que la Fiscalía no había demostrado de manera suficiente la existencia de una red criminal dedicada a la explotación laboral.
Con estas detenciones, las autoridades panameñas han elevado a seis el número de personas vinculadas mediante cargos a las investigaciones relacionadas con el presunto reclutamiento fraudulento de ciudadanos para participar en el conflicto entre Rusia y Ucrania. El Ministerio Público continúa recopilando información para establecer el alcance de las operaciones y determinar las responsabilidades individuales.
El caso se desarrolla mientras Panamá mantiene investigaciones sobre ciudadanos que han sido captados para viajar al extranjero bajo supuestas ofertas de trabajo que posteriormente estarían relacionadas con actividades militares en el conflicto ruso-ucraniano. Las autoridades han advertido sobre este tipo de mecanismos de captación y mantienen abiertas las investigaciones para identificar a otras posibles víctimas y personas involucradas.
