
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó de “muy productiva” la reunión que sostuvo con el mandatario chino, Xi Jinping, durante el encuentro celebrado en Washington, y aseguró que a partir de las conversaciones “sucederán cosas extraordinarias”.
Trump compartió su valoración del encuentro a través de su plataforma Truth Social, donde afirmó que la reunión fue positiva tanto para Estados Unidos como para China.
Uno de los temas destacados durante las conversaciones fue el desarrollo de la inteligencia artificial, un área que se ha convertido en uno de los principales puntos de competencia tecnológica entre las dos potencias.
El presidente estadounidense también señaló que Xi Jinping parece estar de acuerdo con la idea de utilizar el término “superinteligencia”, o “Super Intelligence”, para referirse a la tecnología de inteligencia artificial.
La inteligencia artificial formó parte de una agenda más amplia que incluyó asuntos relacionados con el comercio y la relación estratégica entre Estados Unidos y China. Reuters reportó que ambos mandatarios abordaron también las tensiones comerciales y otros asuntos vinculados a la competencia entre las dos economías.
El encuentro se produjo durante la visita de Xi Jinping a Washington, en un momento en que ambos gobiernos mantienen negociaciones sobre aranceles, compras comerciales, suministro de tierras raras y restricciones tecnológicas.
En materia comercial, las delegaciones acordaron extender por dos meses la tregua arancelaria que estaba vigente, lo que permitirá continuar las negociaciones sobre los principales puntos pendientes entre ambas economías.
La inteligencia artificial representa otro de los asuntos estratégicos de la relación bilateral. Trump ha utilizado recientemente el término “Super Intelligence” para referirse a esta tecnología y ha planteado que Estados Unidos debe mantener su desarrollo sin modificaciones importantes en las reglas que actualmente aplica.
Durante las conversaciones, Xi Jinping mantuvo una postura más orientada a la necesidad de que el desarrollo de la inteligencia artificial permanezca bajo control humano y se realice de manera responsable, según el reporte de Reuters.
El encuentro también estuvo condicionado por otros temas sensibles de la relación entre Washington y Pekín, entre ellos Taiwán, las restricciones tecnológicas y el acceso a determinados recursos estratégicos.
La reunión representa un nuevo capítulo en las conversaciones entre ambos gobiernos, mientras Estados Unidos y China buscan manejar sus diferencias comerciales y tecnológicas y, al mismo tiempo, mantener abiertos los canales de diálogo.
Trump, por su parte, destacó públicamente el tono positivo del encuentro y expresó expectativas favorables sobre los resultados que puedan surgir de las conversaciones.
