
La organización política plantea medidas de prevención, inversión y monitoreo ante los efectos de la sequía sobre el consumo humano,
La Fuerza del Pueblo (FP) planteó la implementación de un Plan Nacional de Sequía para enfrentar los problemas de disponibilidad de agua que, según la organización, afectan a los sistemas de acueductos, la agricultura, la ganadería, el riego y otras actividades esenciales del país.
La propuesta fue presentada por Hamlet Otáñez, secretario de Agua y Saneamiento de la FP, y Arturo Socías, secretario de Cuencas Hidrográficas, quienes llamaron a adoptar medidas preventivas antes de que la reducción de las reservas de agua se traduzca en mayores dificultades para la población.
Otáñez sostuvo que las autoridades conocían desde 2025 los riesgos asociados a la sequía y señaló que, a juicio de la organización, el Presupuesto General del Estado de 2026 no contempló una partida específica para prevenir los efectos de un eventual fenómeno de El Niño y la sequía. También cuestionó la reducción de los recursos destinados al riego en comparación con el año anterior. Estas afirmaciones corresponden a la posición expresada por la FP y no implican, por sí mismas, una verificación independiente de la ejecución presupuestaria.
Entre las medidas planteadas figura la creación de una reserva financiera para atender emergencias, destinada a la construcción y rehabilitación de pozos, instalación de bombas, reparación de tuberías, tanques y sistemas de almacenamiento, así como garantizar el suministro de agua en comunidades afectadas.
La organización también propone establecer mecanismos de monitoreo permanente de las cuencas hidrográficas, publicar semanalmente información sobre la cantidad y calidad del agua disponible y fortalecer la coordinación entre las instituciones responsables del abastecimiento, el sector agrícola y las comunidades.
Socías advirtió además sobre factores que pueden agravar los efectos de la sequía, como la degradación de las cuencas, la pérdida de vegetación, los incendios forestales, la erosión, la extracción de materiales de los ríos y la ocupación de sus márgenes. En ese sentido, planteó acciones de restauración y protección de las fuentes hídricas, junto con la reparación de canales, compuertas y otras infraestructuras de riego.
La Fuerza del Pueblo también cuestionó la situación de algunos proyectos de infraestructura hídrica y pidió mayor seguimiento público a las condiciones de los embalses y sistemas de abastecimiento. La propuesta busca, según sus representantes, que la gestión del agua se adelante a los períodos de escasez y no se limite a responder cuando la crisis ya afecta a los hogares.
La discusión sobre la disponibilidad de agua cobra relevancia en un país donde el abastecimiento depende de la gestión de fuentes, embalses, acueductos y sistemas de riego. La FP plantea que la prevención, la inversión y la transparencia sean elementos centrales para enfrentar períodos prolongados de sequía.
