
El secretario general de la ONU situó el desarrollo descontrolado de la IA entre los grandes desafíos del siglo XXI durante la apertura de la Asamblea General
El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, hizo este martes un llamado a los gobiernos para establecer mecanismos de gobernanza sobre la inteligencia artificial, al advertir sobre la velocidad con la que avanza esta tecnología y los riesgos asociados a un desarrollo sin controles suficientes.
Durante la apertura del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, Guterres planteó que la inteligencia artificial debe mantenerse bajo una dirección orientada por las necesidades y los intereses de la humanidad. La Asamblea General celebra su debate general entre el 22 y el 28 de septiembre en la sede de Naciones Unidas en Nueva York.
El secretario general ha colocado la gobernanza de la IA entre los asuntos prioritarios de su agenda en la etapa final de su mandato. Días antes de la apertura de la Asamblea, había identificado el avance descontrolado de esta tecnología, junto con la crisis climática y el aumento de las desigualdades, entre las principales amenazas que enfrenta el mundo.
Guterres ha insistido en que el desarrollo tecnológico necesita mecanismos internacionales capaces de establecer reglas comunes y de garantizar que los avances en inteligencia artificial sean acompañados por medidas destinadas a reducir sus posibles riesgos.
Durante su intervención, el funcionario sostuvo que la inteligencia artificial debe ser moldeada por la humanidad y para la humanidad, planteando la necesidad de que las personas y los gobiernos mantengan un papel central en las decisiones relacionadas con el desarrollo y utilización de estos sistemas.
Su advertencia se produce en un momento en que las preocupaciones sobre la evolución de los sistemas de inteligencia artificial han aumentado incluso dentro de la propia industria tecnológica. En los últimos días, distintas figuras del sector han expresado inquietudes relacionadas con la velocidad del desarrollo y la necesidad de establecer mecanismos de seguridad y supervisión.
Reuters informó que la preocupación por los riesgos de la IA será también abordada esta semana en Naciones Unidas. El Consejo de Seguridad tiene previsto discutir el impacto de esta tecnología sobre la seguridad internacional, con la participación de representantes de empresas y actores relevantes del sector.
En ese contexto, Guterres ha defendido la necesidad de que los países con mayores capacidades tecnológicas asuman responsabilidades en la creación de mecanismos de diálogo, transparencia y cooperación.
La discusión no se limita al potencial de la inteligencia artificial para transformar sectores como la medicina, la educación, la industria o las comunicaciones. También abarca los riesgos derivados de sistemas cada vez más avanzados y la capacidad de las instituciones para responder a una tecnología que evoluciona con rapidez.
Naciones Unidas ha venido trabajando en este tema desde hace varios años. En 2023, el organismo creó un órgano consultivo de alto nivel sobre inteligencia artificial, mientras que el Pacto para el Futuro y el Pacto Digital Mundial adoptados en 2024 establecieron nuevas bases para avanzar hacia mecanismos de gobernanza internacional de esta tecnología.
Más recientemente, un panel científico internacional independiente vinculado a Naciones Unidas advirtió en junio de 2026 que la inteligencia artificial podría generar daños graves o catastróficos, incluidos aquellos derivados de un uso malintencionado, y señaló que su evolución está avanzando con mayor rapidez que la capacidad de comprensión científica y adaptación de los gobiernos.
Para Guterres, el desafío consiste en evitar que la velocidad del desarrollo tecnológico supere la capacidad de las instituciones para establecer reglas y mecanismos de supervisión. Su planteamiento apunta a una cooperación internacional que permita aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial sin dejar de atender los riesgos asociados.
La advertencia adquiere especial relevancia durante una Asamblea General marcada por múltiples crisis internacionales y por el debate sobre la capacidad de las instituciones multilaterales para responder a nuevos desafíos.
Con su llamado, Guterres vuelve a colocar la gobernanza de la inteligencia artificial en el centro de la agenda internacional y plantea que las decisiones adoptadas en esta etapa pueden tener consecuencias duraderas sobre la forma en que la tecnología será desarrollada y utilizada en las próximas décadas.
