
Una ración tiene un costo de RD$79.43 sin ITBIS y RD$93.73 con el impuesto incluido, según representantes del sector
Los suplidores de alimentación escolar explicaron que el costo de una ración de almuerzo que entregan diariamente a los centros educativos asciende a RD$79.43 sin incluir el Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS), mientras que con el impuesto incluido el monto alcanza los RD$93.73.
Representantes del sector señalaron que este valor debe cubrir los diferentes gastos que implica la preparación y distribución de los alimentos destinados a los estudiantes durante la jornada escolar.
África Montas, representante de una Asociación de Suplidores del Desayuno Escolar, explicó que las condiciones de operación no son iguales para todas las empresas que participan en el servicio de alimentación. Cada suplidor cuenta con una capacidad instalada diferente y enfrenta costos particulares de acuerdo con las características de su operación.
Entre los elementos que deben ser considerados se encuentran los gastos relacionados con el personal que trabaja en las cocinas, el espacio físico utilizado para la preparación de los alimentos, la capacidad de producción y la cantidad de raciones que debe elaborar cada empresa.
Montas señaló que estos factores inciden directamente en los costos operativos de los suplidores, quienes deben organizar sus procesos para cumplir con la cantidad de alimentos requeridos por los centros educativos que tienen asignados.
La representante del sector también explicó cómo se determina el monto de los contratos adjudicados a las empresas encargadas de suministrar los alimentos escolares.
Según detalló, el cálculo toma como referencia la matrícula de cada centro educativo. Es decir, la cantidad de estudiantes inscritos en una escuela constituye uno de los elementos utilizados para establecer el volumen de raciones que deberá suministrar el suplidor.
Como ejemplo, Montas explicó que si un centro educativo cuenta con una matrícula de 500 estudiantes, esa cantidad se multiplica por los 200 días contemplados en el calendario del año escolar para determinar el volumen correspondiente dentro del contrato.
Bajo ese esquema, una matrícula de 500 estudiantes representaría 100,000 raciones durante los 200 días considerados para el año escolar, tomando como referencia una ración diaria por estudiante.
El monto final del contrato, por tanto, está relacionado con la cantidad de estudiantes que debe atender cada empresa y con el período establecido para la prestación del servicio.
Los suplidores deben asumir con los recursos recibidos los diferentes componentes necesarios para mantener en funcionamiento sus cocinas y garantizar la preparación de las raciones correspondientes a los centros educativos asignados.
El costo de RD$79.43 por ración antes del ITBIS y de RD$93.73 con el impuesto incluido constituye, según lo explicado por los representantes del sector, el valor de referencia con el que deben organizar sus operaciones para cumplir con los compromisos establecidos.
Las diferencias en la capacidad instalada de cada empresa también pueden generar variaciones en la estructura de gastos. Una empresa que prepara un mayor volumen de raciones puede tener necesidades distintas en materia de personal, infraestructura, equipos y logística frente a otra que atiende una matrícula menor.
El servicio de alimentación escolar requiere, además, una planificación constante debido a que las empresas deben preparar las cantidades correspondientes de acuerdo con la matrícula de los centros educativos y mantener sus operaciones durante el período establecido en el calendario escolar.
La explicación de los suplidores se produce en medio de las discusiones sobre los costos y las condiciones bajo las cuales se desarrolla el servicio de alimentación dirigido a los estudiantes del sistema educativo dominicano.
El modelo utilizado para determinar los contratos toma como punto de partida la cantidad de estudiantes y los días contemplados para el servicio, lo que permite establecer el volumen total de raciones que corresponde preparar durante el año escolar.
De acuerdo con África Montas, conocer estos elementos resulta fundamental para comprender cómo se distribuyen los recursos destinados a la alimentación escolar y cuáles son los gastos que deben asumir las empresas responsables de preparar y entregar los alimentos en los centros educativos.
El tema también pone de relieve la importancia de considerar la estructura de costos de cada suplidor al momento de evaluar el funcionamiento del programa, debido a las diferencias existentes entre las empresas en cuanto a capacidad de producción, infraestructura y personal.
Con este esquema, el número de estudiantes atendidos y los 200 días establecidos para el año escolar constituyen factores centrales para calcular el volumen de servicio contratado y, consecuentemente, el monto correspondiente a cada adjudicación.
