
Teherán.– Irán ejecutó este sábado a Hosein Pedaran, un hombre condenado a muerte por supuesto espionaje y colaboración con los servicios de inteligencia de Israel durante la guerra de 12 días de junio de 2025.
La ejecución fue anunciada por la agencia Mizan, vinculada al Poder Judicial iraní, que señaló que Pedaran había proporcionado al Mossad, servicio de inteligencia exterior de Israel, información sobre emplazamientos militares sensibles ubicados en la provincia de Isfahán.
De acuerdo con la versión difundida por las autoridades iraníes, el acusado fue ejecutado después de que concluyera el proceso judicial y el Tribunal Supremo confirmara la sentencia de muerte. La ejecución se realizó mediante ahorcamiento.
Según el relato presentado por el Poder Judicial iraní, Pedaran habría enviado información relacionada con instalaciones militares y de misiles ubicadas en la ciudad de Isfahán, en el centro del país. También habría proporcionado datos personales y de identificación de trabajadores vinculados a esas instalaciones.
Las autoridades afirmaron que parte de la información suministrada estaba relacionada con instalaciones que posteriormente fueron atacadas durante la guerra de 12 días de junio de 2025, conflicto en el que Israel realizó operaciones contra objetivos iraníes y Estados Unidos intervino posteriormente con ataques contra instalaciones nucleares iraníes.
La justicia iraní sostuvo además que Pedaran había recibido dinero en euros por sus actividades de supuesto espionaje. Durante un registro de su vivienda, según la versión oficial, fueron encontradas una libreta con información relacionada con misiles clasificada como altamente confidencial y varias unidades de almacenamiento cifradas.
El caso se produce en un contexto de fuerte tensión entre Irán e Israel y de una intensificación de los procesos judiciales contra personas acusadas por las autoridades iraníes de colaborar con servicios de inteligencia extranjeros.
Según informes recientes, las autoridades iraníes han llevado a cabo varias ejecuciones por acusaciones relacionadas con espionaje y colaboración con Israel desde la guerra de junio de 2025. Organizaciones de derechos humanos han cuestionado en distintos casos la transparencia de estos procesos y han señalado preocupaciones sobre el uso de confesiones obtenidas durante la detención.
En el caso de Pedaran, la información sobre sus actividades y la supuesta colaboración con el Mossad proviene principalmente del Poder Judicial iraní y de la agencia Mizan. Algunos de los detalles publicados por las autoridades no han podido ser verificados de manera independiente.
La ejecución vuelve a poner de relieve la severidad con la que Irán trata los casos considerados amenazas contra la seguridad nacional, especialmente aquellos relacionados con supuestas operaciones de inteligencia a favor de Israel.
Por el momento, las autoridades iraníes sostienen que Pedaran actuó proporcionando información sensible sobre objetivos militares y que su condena cumplió con el proceso legal establecido por el país.
