
La Habana.– El Gobierno de Cuba calificó como “sorprendente” la declaración del canciller de Costa Rica, Manuel Tovar Rivera, quien afirmó que las relaciones diplomáticas entre ambos países se encuentran rotas desde marzo de 2026.
La declaración generó una respuesta inmediata de la Cancillería cubana, que aseguró que nunca recibió una notificación formal de Costa Rica sobre una ruptura de relaciones diplomáticas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba recordó que el pasado 17 de marzo las autoridades costarricenses comunicaron mediante una nota diplomática su decisión de cerrar la embajada de Costa Rica en La Habana y solicitar el retiro del personal diplomático cubano acreditado en San José.
Según la versión cubana, en aquella comunicación el entonces canciller costarricense, Arnoldo André Tinoco, habría informado que las medidas adoptadas no significaban una ruptura de las relaciones diplomáticas entre los dos países.
La Habana también señaló que una comunicación institucional publicada por la Cancillería costarricense el 18 de marzo, relativa al cierre de la embajada y al retiro del personal diplomático cubano, tampoco hacía referencia a una ruptura formal de los vínculos diplomáticos.
Sin embargo, la posición de San José es diferente. La Cancillería de Costa Rica confirmó que considera que las relaciones diplomáticas con Cuba están rotas desde marzo, cuando se produjo el cierre de las embajadas y el retiro del personal diplomático.
El actual canciller costarricense, Manuel Tovar Rivera, hizo pública esta posición durante una entrevista con el diario Miami Herald, en la que afirmó que se había producido una ruptura de las relaciones diplomáticas con Cuba. La Cancillería costarricense posteriormente confirmó esa interpretación.
La situación supone una diferencia de interpretación entre ambos gobiernos sobre el alcance de las decisiones adoptadas en marzo. Mientras Costa Rica considera que aquellas medidas constituyeron una ruptura de las relaciones, Cuba sostiene que recibió una comunicación sobre el cierre de la embajada y el retiro de diplomáticos, pero no una notificación formal de ruptura.
La controversia se produce varios meses después de que San José anunciara sus medidas diplomáticas contra La Habana. Desde entonces, ambos países han mantenido sus posiciones respecto al alcance de las decisiones adoptadas.
El Gobierno cubano también cuestionó la forma en que el actual canciller costarricense comunicó públicamente la ruptura, al señalar que La Habana conoció la declaración a través de los medios de comunicación y no mediante una notificación diplomática formal.
Por el momento, las posiciones oficiales de ambos gobiernos permanecen enfrentadas: Costa Rica sostiene que los vínculos diplomáticos están rotos desde marzo, mientras Cuba afirma que nunca recibió una notificación formal que estableciera esa ruptura.
